04 noviembre 2009

Son los personajes, estúpido

Cuando se estrenaron los últimos 10 episodios de "Galáctica", a Ron Moore le preguntaban siempre cómo había preparado y escrito el capítulo final. Él respondía que había pasado bastante tiempo bloqueado sobre cómo cerrar la historia y sobre cómo hacer que ciertas tramas confluyeran hacia otras. Hasta que se dio cuenta que lo que de verdad importaba en la serie eran los personajes y, desde ese momento, el final surgió prácticamente solo. Ya hemos hablado mucho sobre esta cuestión referida, principalmente, a "FlashForward", pero resulta que tenemos otro estreno que prometía y que no termina de dar de sí todo lo que podría precisamente por el mismo problema que la serie de la ABC: "Stargate Universe".

Los dos primeros episodios tenían cosas interesantes y realmente apuntaban hacia una evolución, un crecimiento de la saga hacia algo más serio, pero sólo con rodar cámara en mano y utilizar de escenario una nave vieja no es suficiente. En verano, leí en alguna parte declaraciones de sus responsables que apuntaban que, aparte de la inevitable comparación con "Galáctica", el referente que ellos tenían era más "Firefly", pero si de verdad quieren merecer que esas dos series sean nombradas como sus referencias, deberían dar más entidad a los personajes y, sobre todo, a los femeninos. Me falta por ver el episodio del pasado viernes pero, por ahora, ninguno ha tenido un desarrollo importante en la historia ni ha jugado el mismo papel que el teniente Scott, el coronel Young, el doctor Rush o el friki de Eli.

Kaylee, Zoe, Inara, Starbuck, Roslin y Seis se convirtieron desde el principio en partes integrantes importantes de sus series, y se adivinaba en ellas cosas interesantes ya antes de que nos contaran su historia completa. En "Stargate Universe", la promesa de algo interesante en la teniente Jacobsen o en la diplomática no se ha concretado y, en el caso de ésta última, hasta se ha diluido. La que está teniendo más cancha es la hija del senador, y se usa como accesorio de dos de los personajes masculinos. A lo mejor les dan algo qué hacer (aparte de pasearse en paños menores por la nave) en los próximos capítulos, pero tengo mis dudas. Aunque parecen querer adentrarse por terrenos más oscuros, no los veo muy decididos, y empiezo a echar de menos a la panda de científicos chalados que poblaban "Stargate Atlantis" (el trío que formaban al final Amanda Tapping, Jewel Staite y David Hewlett era divertido).

De todos modos, todavía no voy a tirar la toalla con esta serie. Aún se ve más como un peso mosca que como el peso medio al que aspiraban en un principio (lo del peso pesado todavía no sé si están preparados para intentarlo), pero también disponen aún de margen de maniobra.
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