04 julio 2010

Mi vida eres tú



Pocos fenómenos se han visto en la televisión española como el de "Cristal", la verdadera impulsora del éxito de los culebrones por estos lares, aunque no fuera la primera. Entre 1989 y 1991, coincidiendo precisamente con el nacimiento de las privadas, TVE emitió esta telenovela venezolana sobre una huérfana que entra a trabajar de modelo y conoce al hombre que cambiará su vida, Luis Alfredo. Desde luego, el último verano que se emitió no intentaras hacer planes con nadie a eso de las 4, porque "Cristal" era una cita ineludible. Todo el mundo quería saber quiénes eran los padres verdaderos de Cristina, si ella y Luis Alfredo lograrían superar los obstáculos que les ponían en su camino... Lo típico. Sus protagonistas, Jeanette Rodríguez y Carlos Mata, se pasearon por todos los programas habidos y por haber, y porque entonces cosas como "Sálvame" no existían (creo que ni "Tómbola" había empezado aún).

Pero, como decimos, no fue la primera porque, si mis neuronas no fallan (y descontando las soap operas de primetime estadounidenses, que son una cosa diferente), las primeras telenovelas que empezaron a introducir el género de verdad en España fueron las brasileñas de la cadena Globo. En realidad, aquellos culebrones eran de época, ambientados en el Brasil de finales del siglo XIX o principios del XX, con ricos terratenientes que vivían en grandes haciendas y todo tipo de problemas, además de sentimentales, económicos y sociales. No sé por qué, yo las recuerdo de las mañanas de verano, lo mismo que la mexicana "Los ricos también lloran", un delirio kitsch absoluto que le procuró cierta fama en España a Verónica Rodríguez Castro a finales de los 80. Aquélla tuvo un gran éxito en buena parte de Sudamérica (y no sé si habéis visto "Las mujeres de verdad tienen curvas", donde se hace un pequeño chiste a costa de ella, con una novela llamada "Pero los pobres lloran más"), y debía ser la que mejor funcionó en nuestro país hasta que llegó "Cristal" y lo cambió todo.

Expresiones como "chévere", los nombres compuestos de modo rimbombante, las malísimas con peinado de folclórica, la ambientación muchas veces en el mundo de la moda... La principal ventaja de esos culebrones es que, al contrario que los españoles, tienen una duración cerrada. No es lo mismo ver "Betty, la fea" (divertidísima, por cierto) sabiendo que tiene cerca de 200 capítulos que "Yo soy Bea", que se extendió creo que más de 500 (ni que fuera "Santa Bárbara"). Tras "Cristal" llegaron "Abigail", "La dama de rosa", "Corazón salvaje" (que era otra de época), las argentinas juveniles empezaron a introducirse a partir de "Agujetas de color de rosa" (y lo que nos costó adivinar que las agujetas eran los cordones de las zapatillas), y los culebrones colombianos hicieron su entrada triunfalísima con "Betty, la fea" y su Betty, Armando, la gente de Ecomoda, la "peliteñida", su versión de la milonga "Se dice de mí" como sintonía... Fue la heredera del fenómeno de "Cristal" hasta que llegó "Pasión de gavilanes", en la que los niveles de kitsch erótico-festivo llegaban a saturar.

Los culebrones son ya una parte indisolublemente unida a la programación televisiva. Las cadenas españolas han tenido los suyos propios (algunos tan trash como "El super", otros de un éxito sorprendente como "La verdad de Laura" y otros tirando de nuestra historia reciente, como "Amar en tiempos revueltos"), aunque les falta todavía para alcanzar esas cotas de delirio y hasta de metaparodia del género. Hasta en "Ugly Betty" se reían de muchas de las convenciones de las telenovelas, lo que no es nada raro teniendo en cuenta que gran parte de su equipo creativo era hispano y se habían curtido, precisamente, en los culebrones.

Música de la semana: Seguro que habéis visto la promo con la que Showtime anunca la sexta temporada de "Weeds". La canción que suena en ella es "Terrible things", de una cantante neoyorquina llamada April Smith. Lo más divertido de todo es que la canción, que afirma que "no sabes las cosas terribles que he hecho", está inspirada por otra serie de Showtime, "Dexter".
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