09 julio 2010

Vivir de prestado

Cuando una serie es cancelada antes de tiempo (es decir, por lo general, antes de llegar siquiera a la quinta temporada), es inevitable que nos indignemos, nos cabreemos con el mundo en general y, en particular, con la cadena, y que soltemos sapos y culebras para desahogarnos porque nos quedamos sin una de nuestras favoritas porque los ejecutivos televisivos y los espectadores son miopes y no reconocerían la grandeza ni teniéndola debajo de sus narices. No obstante, siendo justos, a veces nos enfadamos por algo por lo que, en realidad, deberíamos más bien estar celebrando, que es que una serie que nos gusta haya pasado de la primera temporada cuando, en realidad, sus audiencias eran penosas. Vamos, que estaba viviendo de prestado y con la bola de piedra de "En busca del Arca Perdida" corriendo casi en sus talones.

Con la charla de ayer sobre las nominaciones a los Emmy y, muy especialmente, la inclusión en ellas de Kyle Chandler y Connie Britton por "Friday Night Lights", tenía que salir esta asociación de ideas entre ese drama ambientado en el fútbol americano de instituto en Texas y las series que están sobreviviendo nadie sabe muy bien cómo. El caso de "Friday Night Lights" es muy significativo porque, si la NBC hubiera tenido que basarse sólo en las audiencias de su primera temporada para decidir qué hacer con ella, los Dillon Panthers ni siquiera habrían llegado a los playoffs. Ya fue una sorpresa que renovara por un segundo año, y aún lo fue más que, para intentar darle una tercera temporada, la cadena acordara compartir costes y emisión con la cadena por cable DirecTV. Que ésta, después, viera bien renovarla por dos años más excedía cualquier sueño. Acabará en su quinta temporada con toda probabilidad, pero simplemente que vayamos a verla es ya un triunfo.

Algo similar le pasa a "30 Rock", a la que los Emmys que ganó en su primera temporada seguro que le sirvieron para compensar sus "docenas y docenas de espectadores", como bromeaba Tina Fey, y hasta está consiguiendo aguantar más que "Arrested Development", otra comedia a la que el reconocimiento crítico y de los premios le permitió sobrevivir en Fox tres temporadas, aunque, por audiencia, no tendría que haber llegado ni a la midseason. A veces hay que ser un poco cínico y realista. La cancelación de "Verónica Mars" en la tercera temporada dolió, pero llegó hasta ahí prácticamente sólo porque a Dawn Ostroff, presidenta de UPN y de la nueva The CW, la serie le gustaba mucho. Las críticas eran muy buenas, sí, pero en su momento no la vio nadie (y eso que, en la tercera entrega, tenía más audiencia de la que ahora ve "Gossip Girl". Cosas veredes, Sancho...).

¿Y qué podemos decir de "Chuck"? En buena lógica, debería haber seguido el camino de "Life", casi su compañera de fatigas en la NBC en aquella temporada lastrada por la huelga de guionistas, y haber sido cancelada en su segunda entrega (que se les concedió básicamente porque la huelga obligó a la cadena a quedarse con algo). Sin embargo, en lugar de engrosar la lista de las series "brilliant but cancelled", el próximo otoño comenzará la cuarta temporada.Y a pesar de que "Dollhouse" acabó mordiendo el polvo en la segunda temporada, sus paupérrimas audiencias en la primera ya hicieron esa nueva entrega casi un milagro divino. Por las razones que sean, la audiencia no se tuvo tan en cuenta para concederles a estas series una nueva oportunidad, o varias. Así pudimos disfrutar de ellas un poco más.

P.D.: Creo que hasta el lunes, más o menos, vais a tener unas muy breves vacaciones de todas estas disquisiciones, idas de olla y absurdeces que se me ocurren de vez en cuando. Hasta entonces, os quedáis con este "Skokiaan" que recuerda a "Treme", aquí tocado por Louis Armstrong.
Publicar un comentario en la entrada