30 mayo 2011

De los Dunphy a líneas difusas

Casi todo lo que tenía que decir sobre la segunda temporada de "Modern family" está recogido aquí, pero no quería que algunos de los personajes que más se han afianzado en estos nuevos 24 capítulos se quedaran sin su recordatorio. Porque Manny ha seguido en su línea, Gloria se ha convertido en la revelación que fue Cam en la primera temporada y hemos conocido nuevas facetas de Jay, pero los que han conseguido dar un paso adelante y mostrar un retrato más conjuntado entre todos, y con el resto de familias, son los Dunphy. Phil ya había sido otra de las revelaciones en el estreno de la serie, y justo por eso a veces eclipsaba un poco a Claire, que tiene el poco agradecido papel del straight man, y a sus hijos. Sin embargo, en esta segunda temporada, los cinco han adquirido mayor peso y, especialmente, los guionistas han desarrollado más a Hayley y a Luke.

La primera ha formado con su hermana Alex un dúo muy divertido (los intentos de Alex por volverse popular fueron tronchantes), y sus elaborados engaños para salirse con la suya ante su madre le han ofrecido una buena oportunidad de lucimiento. Luke, por su parte, se ha salido del estereotipo del tontito para mostrar, además de lo que se parece a su padre, que lo que tiene en realidad es su propia lógica e inocencia, pero que con una pistola de agua en ristre puede hacer que hasta Gloria aprenda a montar en bicicleta, o que Hayley se ponga a estudiar en serio. Algunas tramas no han funcionado tan bien como podría y otras han sido muy efectivas a pesar de, o quizás justo por, su sencillez (como la de la publicidad en la furgoneta), pero los Dunphy ejemplifican lo que ha sido "Modern family" esta temporada. Saben perfectamente cómo hacer una comedia familiar efectiva y divertida, y eso no es tan fácil como parece.

En el otro lado del espectro encontramos una de las múltiples series que la BBC va a emitir en este segundo semestre del año, "The shadow line", que no es por el humor por lo que destaca precisamente. Lo suyo, en realidad, es la creación de una atmósfera un poco inquietante para envolver la investigación de un asesinato por parte de la policía y de los criminales compañeros del muerto. Ambas se muestran de modo paralelo sin llegar tocarse, al menos en los dos primeros episodios, y las dos las dirigen tipos más bien introspectivos, cada uno con su particular cruz a cuestas. En el caso del policía, es un pasado que de momento se insinúa, pero del que no tenemos pistas concretas, y en el del criminal... Ése es mejor que lo descubramos por nosotros mismos porque, de momento, es uno de los personajes más interesantes de lo que llevo visto de serie.

La línea a la que hace referencia el título puede muy bien ser la borrosa y difusa delimitación entre los "buenos" y los "malos", entre lo legal y lo ético, y entre las decisiones difíciles que van a tener que tomar sus protagonistas más adelante casi con total seguridad. La fotografía y los escenarios (aunque tienen unos referentes muy clásicos de los policiacos británicos) le confieren a "The shadow line" un toque distinto, y cierto enigmático personaje, además, aporta un toque de intriga que engancha. El terreno que pisan los dos investigadores, uno a cada lado de la ley, parece más movedizo y lleno de trampas de lo que ellos creen. Tengo curiosidad por ver adónde llega todo en su séptimo y final episodio.
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