14 mayo 2011

'Kalicia'

ALERTA SPOILERS: Cualquiera diría que "The good wife" debería ser impermeable a los spoilers, pero como en estos últimos tres o cuatro capítulos han pasado tantas cosas, mejor os aviso de que, o habéis visto de lo que Alicia es capaz en el penúltimo episodio de la segunda temporada, o mejor que os detengais aquí. En serio, no sigais.

En las últimas semanas, la segunda temporada de "The good wife" ha ido dirigiéndose inexorablemente hacia un punto que veíamos venir desde bastante tiempo atrás; la ruptura, parece que definitiva, del matrimonio Florrick. A ello contribuye que Alicia descubra otra cosa que era otra bomba de relojería esperando el momento de la detonación; que Kalinda se acostó con Peter tres años atrás, probablemente porque él la ayudó a cambiar de identidad. Eso lleva a otra ruptura, la de la amistad entre las dos mujeres, una historia con mucha más resonancia emocional que el posible divorcio de Alicia y Peter.

Algunos críticos estadounidenses expresaron sus dudas hace unas semanas, cuando vimos el capítulo en el que Peter gana las elecciones a fiscal del distrito, de que la subtrama relacionada con él pudiera adoptar la fuerza que necesitaba si la serie no podía contar con Chris Noth tan a menudo como le hiciera falta (Noth está representando en Broadway la obra "That championship season"). Sí, tuvimos una confrontación entre Peter y Alicia cuando ella lo echa del apartamento, pero es verdad que, aunque para los personajes es importante, esa relación no es tan integral para la serie como la amistad de Alicia y Kalinda. Alan Sepinwall, de hecho, decía en su crítica del último episodio emitido que se la está tratando como si fuera una relación de tensión sexual no resuelta y, para él, está mejor manejada y más lograda que la TSNR entre Alicia y Will. Llevamos dos temporadas viendo como se desarrolla su amistad, cómo llegan a confiar la una en la otra de un modo que, probablemente, no puedan hacer con otras personas, y por eso el momento del enfrentamiento final resulta tan hiriente.

Alicia no se deja nada en el tintero, vuelca contra Kalinda todas sus frustraciones, su enfado y su sensación de haber sido traicionada, y las caras de Kalinda dejan ver que todo eso le está doliendo (ya su desmoronamiento final en el ascensor es el gota que colma el vaso). Saber si esa amistad se puede arreglar, si las dos conseguirán trabajar juntas a pesar de que Alicia está dejando salir finalmente el tiburón legal de su interior y la armadura de Kalinda se va a hacer aún más densa, es de lo más interesante de cara no ya al final de temporada, sino a la tercera. Robert y Michelle King, los creadores de la serie, afirman que van a tener la oportunidad de resetear en parte la serie, y con Peter Florrick como fiscal (y Cary ayudándole), está claro que Lockhart & Gardner va a pasarlo peor que con Childs. Estos dos, tres episodios que preceden el último han sido, además, un lucimiento inmejorable para Julianna Margulies y para Archie Panjabi, que ha ido mostrando lentamente, a lo largo de la temporada, como Kalinda iba perdiendo el control.

Es un poco así de esa manera hablar de todo esto cuando este capítulo era sólo la primera parte de la season finale, pero no sé si, emocionalmente, conseguirá superar lo que las confrontaciones entre Alicia y Kalinda y entre Alicia y Jackie (que cada vez es más Emily Gilmore en sus malas épocas) han logrado. Sabiendo que Eli Gold seguirá en la tercera temporada, me pregunto si Peter no pretenderá usar la fiscalía como trampolín para presentarse al Senado, y cómo afectará eso al divorcio de Alicia. Porque sospecho que lo vamos a ver. Lo de la buena esposa se ha acabado.

Aclaración:  Este post se publicó originalmente el jueves, pero cayó víctima de la gran debacle de Blogger de ayer. Gracias a Google Reader he podido recuperaralo y republicarlo.
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