28 mayo 2011

Los apóstoles del soul



¿No hay personajes en algunas series de los que veríais un spin-off que tratara sólo sobre ellos, de los que nunca te cansas de ver nuevas peripecias? Hace tiempo que a mí me pasaba eso con Antoine Batiste en "Treme", pero desde que ha montado su grupo, Antoine Batiste and The Soul Apostles, no me importaría que HBO hiciera unos webisodios de 15-20 minutos que siguieran las evoluciones del grupo en sus ensayos y durante los conciertos. A pesar de que también se ven afectados por las dificultades para conseguir trabajo, para reconstruir sus vidas y para sortear la elevada criminalidad que asoló Nueva Orleans un año después de que lo hiciera el huracán Katrina, la música sigue siendo para ellos su forma de vida, el lugar en el que sienten felices y donde dan lo mejor que tienen de sí mismos.

Además, en una serie que toca temas tan serios (en esta segunda temporada ha entrado en el sistema educativo, lo que trae inevitables reminiscencias de "The Wire"), se agradecen el humor y la ligereza que los Apóstoles del Soul introducen de vez en cuando en las tramas. Las pullas que le lanzan a Antoine cada vez que preparan alguna canción, los comentarios sarcásticos de la cantante, Wanda Rouzan, o las frases ingeniosas del batería nos ofrecen un respiro de tranquilidad. Y eso que, al mismo tiempo, también pintan un retrato de lo complicada que puede ser la vida de un músico que no tenga una banda propia. Lo vimos el año pasado con Antoine dando tumbos de bolo en bolo, buscando ganarse un poco de dinero de bar en bar, y continuamos descubriéndolo este año.

Los músicos son una parte integral de "Treme". Aunque se toquen otros aspectos de la sociedad y la cultura de Nueva Orleans (desde su cocina a la política local), la música es el impulso principal detrás de casi todas las tramas. Los personajes que no son músicos, llevan negocios relacionados con la música o se relacionan con alguien metido en ese mundo, y además podemos ver desde los jazzmen más modernos a soulmen clásicos, tradicionalistas de canciones de Carnaval, cantautores folk, algún rockero de vez en cuando y cantantes de hip-hop. Aunque el panorama se haya abierto un poco más en la segunda temporada, el sector de población que da fama a Nueva Orleans es todavía el centro de la serie.

Y aunque Davis es realmente divertido (y por fin estamos viendo de lo que Annie es capaz con el violín), The Soul Apostles son mis favoritos justo por lo que me hacen reír. Pero yo ya estaba en el Team Antoine desde el principio, me divertía mucho ver sus estratagemas de rata de alcantarilla para dar sablazos a los colegas para ir tirando, así que sus esfuerzos por montar el grupo y mantenerlo unido aún me han ganado más para su causa. Y cuando tocan cosas como la del fugaz vídeo de arriba (una canción cantada originalmente por Solomon Burke), aún más.
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