18 abril 2008

Hermana Vaca, hermano Pollo

Hace poco, el bloguero de El Mundo dedicó una entrada a recordar una de las series de animación más peculiares que yo recuerdo haber visto nunca, "Vaca y Pollo", y la definía, muy acertadamente, como totalmente desquiciada. Y no sólo porque sus protagonistas fueran dos hermanos, una vaca alocada y un pollo, de cuyos padres humanos sólo veíamos sus piernas. También estaban por allí "soy Comadreja" y el Mandril y algunas tramas realmente trastornadas, pero tronchantes, con unos dibujos de estilo deudor de "Ren y Stimpy" (pero menos feos, sólo un poco menos).

"Vaca y Pollo" (que ahora emite Cuatro, creo) eran de esos dibujos que ves cuando ya no eres un niño y que te enganchan o porque son totalmente locos o porque realmente son graciosos (aquí hay un pequeño extracto). En una línea de trastorno similar recuerdo "El laboratorio de Dexter", con los experimentos del cerebrito Dexter y su hermana repipi y en la edad del pavo, y las dos series empleaban situaciones que podían resultar típicas de series para niños y aprovechaban su potencial sin tratar a los críos como idiotas.

Ahora mismo, todo el mundo está como loco con "Pocoyó", una serie orientada a niños bastante pequeños, creada y realizada en España y que es un verdadero fenómeno en todo el mundo (la versión inglesa está narrada por Stephen Fry). Si echáis un vistazo a alguno de sus capítulos, de sólo 7 minutos de duración, veréis por qué a los niños les encanta (Pato es genial), y demuestra que no todo son los Teletubbies o Pokémon. Por si tenéis curiosidad, el nombre del niño protagonista proviene de la hija de uno de los creadores que, cuando era muy pequeña, decía eso de "Jesusito de mi vida, eres niño pocoyó".

Y no podía faltar el momento friki. ¿Alguno se acuerda de una serie de muñecos de plastilina que se llamaba "Koki" y en la que no había diálogo? Advierto que en mi casa todavía cantamos la sintonía del principio.
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