23 abril 2008

Su Satánica Majestad

La luz empieza a vislumbrarse al final del túnel. Asumido ya que el piloto fue el mejor capítulo de "Reaper", faltaba por ver cómo se buscaban la vida sus guionistas para que no fuera un "Sin rastro" de almas escapadas del Infierno. Les ha costado casi 10 capítulos, pero parece que tienen algo semejante a un plan, un plan que involucra lo que parece una revuelta de los demonios y un avance muy bienvenido de la historia entre Sam y Andi.

La relación entre esos dos es, justo, uno de los puntos débiles de la serie. No porque ellos no tengan una buena dinámica, sino porque va dando vueltas sobre sí misma sin ir a ninguna parte. Es cierto que las situaciones de TSNR (tensión sexual no resuelta, ya sabéis) son muy interesantes para una serie, pero es difícil saber llevarlas bien (no todos son Mulder y Scully, o Brennan y Booth), y el estancamiento en el que "Reaper" se ha pasado buena parte de la primera temporada los ha afectado especialmente.

Por lo menos, el Diablo no ha perdido ni un ápice de su encanto, de su sensación constante de amenaza y de su caradura, por qué no. Sus apariciones se dosifican y, así, nunca nos cansamos de él. Es cierto que mucha gente no puede soportarlo; no es mi caso. Esa sonrisa de oreja a oreja puede a la vez indicar que alguna maldad está en camino o que de verdad el Diablo está contento contigo, pero nunca puedes estar seguro. Es una lástima que el resto de la serie no esté a la mima altura que Ray Wise, un tipo que siempre será recordado como el padre de Laura Palmer y del que yo conservo aún en la memoria el digno y trágico personaje que compone en "Buenas noches y buena suerte", el de un periodista que no puede soportar más los furibundos ataques que recibe desde el sector de la prensa alineado con las purgas anticomunistas del senador Joseph McCarthy.

Wise convierte al Diablo en un secundario imprescindible para animar el cotarro (lo mismo que Sarah Corvus hacía en "Bionic Woman". En "Slate" la llamaron "el villano más emocionante que la televisión en abierto ha visto en mucho tiempo"). Cuando aparece en pantalla, roba limpiamente la escena y manipula con maestría al pobre Sam, incluso aunque éste empiece a dar signos de buscar más independiencia. ¿Por qué él es especial? ¿Por qué el Diablo lo mima especialmente, a su manera? ¿Cancelarán "Reaper" antes de que podamos averiguarlo?

P.D.: No me puedo resistir. En "Buenas noches y buena suerte", gran parte de la banda sonora venía de breves escenas en la que veíamos a Dianne Reeves, una de las grandes divas del jazz actual, cantando acompañada de una pequeña banda como si estuviera grabando para un programa de radio. Entre esas canciones, había una que no sólo iba muy bien para la ambientación de la película, sino que nos viene a nosotros que ni al pelo.

Dianne Reeves - TV Is The Thing This Year
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