06 abril 2008

Ser humanos

ALERTA SPOILERS: Compañeros, "Galáctica" ha vuelto. Ya sabéis lo que sigue a continuación, ¿no?

Hay dos frases, dichas por Sam y por Apolo, en el capítulo inaugural de la cuarta temporada de "Galáctica" que parecen adelantar uno de los temas principales de los capítulos finales de la serie: si un día te levantaras y te dieras cuenta de que no eres la persona que creías que eras, ¿cambia eso tus sentimientos, tu identidad, tu forma de ser? ¿Cambia eso los sentimientos que los demás tienen hacia tí? ¿Qué es, en definitiva, lo que nos hace humanos, lo que nos confiere nuestra identidad, nuestro ser?

Todas esas preguntas asaltan no sólo a los cuatro cylones recién revelados, sino también a Starbuck, regresada literalmente de entre los muertos. ¿Es ella realmente? ¿Es la diosa Aurora, un ángel o algo así, como sospechábamos viendo el episodio de su muerte? La descripción que da del sistema estelar que rodea la Tierra es bastante acertada (un gigante gaseoso con anillos, un sistema estelar triple y un cometa, que pueden ser Saturno o Júpiter, cuyos anillos son más difíciles de percibir, la Estrella Polar y el Halley, por ejemplo. ¿Habrá ahí alguna pista oculta?), pero Adama y Roslin no lo saben, claro. Y eso de que su viper esté nuevo... El camino no va a ser nada fácil para ninguno, porque todos están convencidos de que su postura es la correcta, y los demás están equivocados.

Este primer episodio, como suele ser habitual, pone las bases de lo que está por venir, entre Baltar y su peculiar Templo del Pueblo (esperemos que no termine igual), Lee dejando el ejército por un puesto en el gobierno y, por supuesto, Tory, Sam, Tyrol y Tigh intentando saber qué hacer con su revelación como cylones. De todos, Tigh tiene pinta de ser el que promete más (despacha el comentario del Jefe sobre Boomer diciendo que ella no sabía quién era), el que, por ahora, más duramente pelea por seguir siendo quien era hasta ese momento. Va a ser interesante ver cómo estos cuatro se comportan a partir de ahora, y más después de que uno de los raiders cylones reconociera a Sam como uno de los suyos y no lo matara en plena batalla (vaya batalla, por cierto), y también va a ser interesante ver cómo consigue Starbuck que alguien le haga caso. Su situación se parece bastante a la de Sharon cuando llegó a Galáctica por primera vez con Helo. Esto promete.

P.D.: Por cierto, el título de este primer episodio, "He that believeth in me", es un extracto de un cita de la Biblia, del Evangelio de San Juan: "Yo soy la resurrección y la vida; aquél que crea en mí, aunque muera, vivirá. Y quien viva y crea en mí, nunca morirá". Dicho esto, a Starbuck deberíamos dedicarle esta rumba de Peret, ¿no?

Música de la semana: Los anuncios de coches siguen siendo una mina para las canciones. De los últimos curiosos, hay uno de Kia que emplea una música muy de Woody Allen, "The big noise from Winnetka", y luego hay otro, de Opel, que se sirve de una de esas canciones sesenteras que tanto han sonado en películas y series. Ésta, por ejemplo, se pudo escuchar en "Good morning, Vietnam", y es "Game of love", de Wayne Fontana y The Mindbenders.
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