08 abril 2008

Imagen de marca

Siempre hay ciertos programas y series que las cadenas miman con especial cuidado porque consideran que son sus "buques insignia", sus marcas registradas, algo tan importante para cimentar la imagen de una cadena como sus informativos, sus presentadores estrella, su logotipo o su imagen corporativa. Si pensamos en la NBC, esas marcas registradas pueden ser su noche de la comedia de los jueves, ocupada ahora por "30 Rock", "The Office", "Me llamo Earl" y, por un breve periodo antes de su mudanza a la ABC, "Scrubs", y que fue "Must See TV" durante los años 80 y 90 (los de "Cheers", "La hora de Bill Cosby", "Frasier", "Friends" o "Seinfeld").

También se incluyen en esa categoría su informativo nocturno, con un éxito cimentado en la época final de los grandes anchors gracias a Tom Brokaw, un clásico del periodismo yanqui, y series como la veteranísima "Ley y orden" o el todavía más veterano "Saturday Night Live". Imaginaos la sorpresa de los asistentes a una cena con Jeff Zucker, jefazo de NBC Universal (y un tipo no demasiado querido por los fans teléfilos), cuando añadió a esas marcas registradas, a esos programas en algunos casos icónicos, a "Galáctica", serie de ese género tan denostado como es la ciencia ficción y que se emite en un canal que tiene un reality sobre cazadores de fantasmas (aunque sospecho que con más sentido del humor que Fríker, o eso parece).

Sé que esta discusión la hemos tenido muchas veces y que, en parte, es una batalla perdida, pero, ¿por qué ha de ser la ciencia ficción objeto de burla? Nadie duda de que "Doctor Who" es uno de los iconos de la BBC, y nadie se atreve a denostar las obras de Julio Verne, H.G. Wells o Arthur C. Clarke. Películas como "2001. Una odisea del espacio" y "Blade Runner" están consideradas clásicos del séptimo arte, y algunas de las primeras películas que se rodaron en los albores del cine fueron precisamente fantásticas ("Viaje a la Luna", de Georges Méliès, es de 1902, y más o menos por esa época el maño Segundo de Chomón andaba ayudando a inventar el cine como lo conocemos hoy justo con sus obras de género). Y no olvidemos que el primer beso interracial de la televisión estadounidense se lo dieron Uhura y Kirk en "Star Trek". Por cierto, el carrerón de ligues del capitán es de lo que hacen historia. ¿Que no? Aquí está este montaje, al son de los Bee Gees, que lo prueba. Vaya tupé...
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