01 abril 2008

El misterio de la renovación

¿Qué criterios siguen las cadenas para renovar una serie? ¿La audiencia? ¿La respuesta de los críticos? ¿El revuelo mediático que genere? La primavera es tiempo de renovaciones y cancelaciones en la televisión estadounidense, incluso ésta tan peculiar, que aún arrastra las secuelas de la huelga de guionistas. Todas esas preguntas vienen a raíz de este entrada sobre las tácticas de The CW (incomprensibles, la mayoría de los casos). La cadena, que no logra levantar cabeza ni llenando la parrilla de reality shows, ha puesto en la picota a dos de sus estrenos del otoño, "Aliens in America" y "Reaper".

La primera tiene una audiencia bastante escasa, por lo que es muy probable que no logre sobrevivir, pero la segunda va superando los dos millones medios de espectadores (lo que está bastante bien para The CW), y ha ido mejorando algo según ha avanzado la temporada. Es entretenida y no es un mal acompañamiento para "Smallville" o "Sobrenatural", pero o el Diablo utiliza sus influencias, o lo va a pasar mal. El único estreno renovado es "Gossip Girl", cuya audiencia es más discreta pero que, desde el principio, tuvo un amplio eco en revistas de televisión, de moda y de tendencias y se convirtió en el placer culpable favorito del sector de audiencia preferido por los anunciantes. Lógicamente, esta circunstancia es muy apetecible para la cadena, y de ahí su rápida renovación.

Teniendo en cuenta que la audiencia cada vez se fragmenta más, y que el TiVo e Internet están cambiando los hábitos de ver televisión, las cadenas no siempre tienen en cuenta los millones de espectadores que siguen una serie para decidir si le conceden una nueva temporada o no. Series como "The Office" o "Padre de familia" resucitaron gracias a las descargas por iTunes y a las ventas en DVD, y una cadena como Sci Fi ha ido aguantando "Galáctica", a pesar de que su audiencia cada vez es menor, no sólo por el prestigio crítico que le ha dado, sino también porque es una de las series que mejor se vende en DVD en EE.UU. (la razón de que la cuarta temporada sea la última viene también por ahí. Mejor terminar nosotros antes de que nos cancelen, debieron pensar).

Si además algún alto picatoste de la cadena tiene alguna serie favorita, es un punto a favor. "Verónica Mars" aguantó tres años porque era la niña bonita de Dawn Ostroff (presidenta primero de UPN y luego de The CW), y el ex-directivo de la NBC Kevin Reilly aguantó "30 Rock" y "Friday Night Lights" a pesar de que sus audiencias fueron más bien bajas. En el caso de la primera, la apuesta salió bien. En la segunda, parece que logrará una tercera temporada in extremis, y compartida con Direct TV, una cadena de cable por suscripción.
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