15 abril 2008

Una de cal y otra de arena

1.- "Jekyll" ha sido un agradable descubrimiento. La vuelta de tuerca a la historia del doctor Jekyll y Mr. Hyde está realmente lograda, y siempre que crees que sabes lo que está pasando, la trama da un giro que te deja de nuevo preguntándote qué ocurre con el pobre Tom Jackman. No todos los interrogantes se resuelven al final y algunos de los que sí obtienen respuesta, no quedan demasiado clarificados, pero no importa. Hyde, sobre todo, es muy divertido de ver, con esa mezcla de niño psicópata con fuerza sobrehumana que pugna por tomar control de la persona del doctor Jackman. Además del estupendo trabajo de James Nesbitt, especialmente en todas esas frases ingeniosas y cachondas de Hyde, la miniserie tiene dos, o mejor tres, personajes secundarios estupendos; uno es la divertida pareja de detectives privadas que va apareciendo esporádicamente a lo largo de los seis capítulos, y el otro es Peter Syme, el enigmático amigo de Jackman, que va ganando enteros conforme se acerca el final. La serie, también, nos deja una frase para la posteridad: "El amor es un psicópata.

2.- Por lo que leí en su momento, las dos partes finales de "Tin Man", la reimaginación de "El mago de Oz" que Sci Fi emitió el pasado mes de diciembre, mejoran un poco el asunto, pero tampoco es eso demasiado complicado. Le falta chispa, algo de vida, y la pinta de los villanos me hace dudar de si son una parodia de Ming y compañía o si realmente van en serio. Tiene algunos hallazgos interesantes, como que el hombre de hojalata sea policía o el trabajo del mago de Oz en un cabaret, y el espantapájaros de Alan Cumming es lo mejor de la función con diferencia. Intentan apuntarse al carro del tenebrismo y las series "adultas", pero los efectos especiales necesitan un pulido. La campaña promocional del canal no estuvo nada mal, pero mucho me temo que "Tin Man" no ha estado a la altura de las expectativas. Una cosa he de decir, sin embargo: me intriga el papel de Toto en todo esto.

P.D.: A veces, las relaciones familiares en Hollywood resultan de lo más sorprendente. Aún recuerdo el impacto que se llevó una amiga al enterarse de que Anne Bancroft y Mel Brooks estuvieron casados casi 40 años, hasta que ella falleció en 2005. La última relación curiosa, y de la que yo no tenía idea, en caer por mi radar es la que une a Jamie Bamber, de "Galáctica", y a Anastasia Griffith, la hermana del novio de Ellen en "Daños y perjuicios" (habrá que empezar a llamar así a "Damages"). ¿Alguna idea? ¿Les encontráis parecido? Porque, en realidad, son hermanos.
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