20 mayo 2008

La desaparición de Agatha

La semana pasada, "Doctor Who" se marcó uno de esos capítulos en los que el Doctor viaja al pasado y se encuentra con algún escritor inglés famoso, ya sea Charles Dickens, William Shakespeare o, en este caso, Agatha Christie, y la aventura que vive con él, o ella, termina de algún modo en la obra posterior de dicho escritor. Pasaba con Dickens y "Cuento de Navidad" y con Shakespeare y las tres brujas de "Macbeth". Con la señora Christie, además de seguir al pie de la letra el esquema clásico del whodunnit (un muerto, interrogatorio de todos los sospechosos, punto muerto, otro cadáver, resolución final con el detective exponiendo la solución ante todos los implicados, logrando la confesión del culpable) y jugar con la trama de "Muerte en las nubes", se atreven también a darle una explicación a un momento de su vida que se pareció bastante a uno de sus libros: su misteriosa desaparición durante 11 días de diciembre en 1926.

La escritora, ya bastante famosa, salió la mañana del 3 de diciembre de su casa en el condado de Berkshire sin dar explicaciones a nadie. Su coche fue encontrado, horas más tarde, en una ladera cerca de un arroyo donde se decía que se habían ahogado dos hermanos poco tiempo antes. Por supuesto, toda Inglaterra se dedicó a especular como si fuera la encarnación de Hercule Poirot , y se llegó a pedir opinión a Sir Arthur Conan Doyle y a Dorothy L. Sayers (una escritora de misterio del mismo estilo muy recomendable). Las posibles explicaciones de la desaparición daban siempre como razón las infidelidades de su primer marido, Archie Christie, un veterano de la Primera Guerra Mundial. Once días más tarde, Agatha Christie aparece viviendo en un hotel de la turística ciudad de Harrogate, registrada bajo un nombre falso, Theresa Neele, y no da ninguna explicación de por qué está allí ni qué ha pasado. De hecho, nunca lo hizo, y esas casi dos semanas de su vida siguen siendo un misterio (el escritor Andrew Norman ofreció hace dos años una nueva explicación, médica en este caso).

Recuerdo haberme aficionado a los libros de Christie un verano, hace ya bastante tiempo, en que cayó en mis manos "La señora McGinty ha muerto". El misterio, y lo bien logrados que están algunos personajes, te llevan sin darte cuenta hasta la última página, y a buscar otro título para que no decaiga la diversión. La propia Christie se lamenta en el episodio de "Doctor Who" de que sus obras nunca serán consideradas literatura, pero se equivocaba de cabo a rabo. No hay más que utilizar las células grises para darse cuenta.

P.D.: "Perdidos" se va dos semanas de parón para hacerle hueco al final de temporada de "Anatomía de Grey"; "Galáctica" también nos hará esperar hasta el 30 de mayo (desconozco el por qué), y ahora me entero de que, por culpa del Festival de Eurovisión, tampoco habrá "Doctor Who" este sábado. Por lo menos, en el próximo capítulo habrá una invitada realmente curiosa: Alex Kingston, la doctora Corday de "Urgencias".
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