18 mayo 2008

Los camisas rojas

"Star Trek" no sólo fue la primera serie de culto, o la pionera en los besos interraciales, sino que también perfeccionó el arte de los personajes prescindibles, muy útiles cuando hay que matar a alguien para darle tensión al asunto, manteniendo a los protagonistas intocables. Como esos personajes de tercera o cuarta línea, siempre en el fondo, llevaban camisas rojas, cualquier segundón sin nombre que muere de improviso en las series actuales recibe, precisamente, ese mote: el camisa roja, o "redshirt".

Los pobres redshirt son como las cámaras de fotos de usar y tirar. Nunca las usas y, cuando finalmente lo haces, las dispensas rápidamente y nunca más te acuerdas de ellas otra vez. Tienes a los protagonistas en una situación apurada, en la que es fácil que sus vidas vayan a estar en peligro pero claro, hay una norma no escrita que dice que los protagonistas de las series son prácticamente inmortales (a no ser que sean Shannen Doherty y se peleen con el productor, o que andes ya por la 13ª temporada y no sepas qué hacer con la serie). Alguien tiene que palmarla para que el público capte la tensión y el riesgo del momento, y ahí entran en juego los "camisas rojas". Presentas a un par de ellos al principio del episodio, les haces decir un par de chascarrillos para que sean simpáticos y los incluyes con los protagonistas en esa misión arriesgada en la que todos pueden morir. Cuando llega el momento, por supuesto, es uno de estos redshirt el que muerde el polvo.

Aunque su muerte sea espectacular, o traumática, lo cierto es que no nos puede impactar tanto como la de unos de los personajes principales. Excepto si es Arzt, aquel profesor de ciencias que se va con Jack, Kate, Hurley y Locke al Black Rock a buscar la dinamita al final de la primera temporada de "Perdidos". Medio episodio fue suficiente para que le tomáramos cariño, así que, cuando vuela por los aires al manejar la dinamita, y después de dar una charla sobre cómo transportarla de forma segura, nos quedamos un poco impactados. No es como si le hubiera tocado a Hurley, pero no dejó de ser una sorpresa. En los últimos capítulos de "Galáctica" ha habido unas cuantas muertes de "camisas rojas", y nos han importado menos que el pobre Gaeta y su pierna "enferma". Así que, ya sabéis; los redshirts son útiles, pero con moderación.

Música de la semana: Realmente curiosa la música del nuevo anuncio de Endesa. ¿Recordáis este "Tomorrow" del musical "Annie"? Pero no va a ser ésa nuestra elección. Remontémonos hasta el lunes, cuando Telecinco emitió el primer capítulo de Leiv Schreiber en "CSI". Su personaje, Michael Kepler, llega para sustituir a Grissom durante cuatro episodios, y su primer caso concierne las muertes de varias desconocidas, Jane Doe, como las llaman en USAmerica. El principio y el final del capítulo tuvieron, desde luego, cierta clase, y una banda sonora muy acertada. El capítulo se abría con "Sweet Jane", de Velvet Underground, y un montaje de chicas llegando a Las Vegas a lo largo de varias décadas, y para el final, donde veíamos como las Jane Does de la investigación volvían a ser enterradas, optaron por una versión de la misma canción que hicieron Cowboy Junkies para la banda sonora de "Asesinos natos".

Actualización: Se me olvidaba. El barbudo de la foto de la entrada anterior era, efectivamente, James Brolin, padre de Josh Brolin, marido actual de Barbra Streisand y famoso por la serie "Hotel". Ese fotograma corresponde a "El horror de Amityville".
Publicar un comentario