18 octubre 2009

Jericho 2.0

Antes de que digáis nada, ya sé que, con sólo cuatro capítulos (y dos ya vistos en España), es muy pronto para decidir si "FlashForward" es algo más que un globo hinchado por las expectativas y la promoción. Lamentablemente, ahora mismo es lo que parece (hasta diría que, a excepción del final, lo mejor del cuarto episodio fue usar "It's oh so quiet", de Björk, en la reconstrucción del desmayo). Comprendo que repitan muchas veces las visiones de los personajes para dar la oportunidad a los que llegan tarde a la serie a engancharse a ella sin perderse gran cosa, y los creadores dicen que esas repeticiones dejarán de emplearse con el tiempo, pero yo estoy un poco cansadas de ellas y de que digan, unas tropecientas veces por capítulo, "in my flashforward". Si bebes un chupito cada vez que algún personaje lo dice, la borrachera puede ser histórica (un crítico yanqui se preguntaba si les pagaban royalties o algo cada vez que la palabra salía en un episodio).

Me he propuesto seguir con ella toda la primera temporada aunque continúe sin haber superado mi problema principal al verla, que es que ningún personaje me interesa especialmente. Ya comentamos que eso no es óbice si la trama es interesante o engancha sin remedio (y me remito de nuevo a la primera entrega de "Prison Break"), pero puede acabar siendo una losa para el disfrute de la serie. No puedo evitar que me recuerde cada vez más a "Jericho", donde no había ni un sólo personaje que no me pareciera insoportable, y que abandoné en el quinto episodio a pesar de que la trama serializada sobre quién estaba detrás del ataque nuclear tenía potencial para espolear mi curiosidad. Skeet Ulrich es aún más soso como protagonista de una serie coral que Joseph Fiennes.

Hay detallitos en "FlashForward" que me resultan simpáticos, como el jefe del FBI que interpreta Courtney B. Vance, o la compañera de Demetri y Benford, que me parece bastante más interesante que ellos dos. Por ahora, cada capítulo sigue el esquema de tener un arranque medianamente interesante, una parte central sosilla y un cliffhanger intrigante. De momento, (y lo que viene son spoilers para quienes no hayan visto el cuarto capítulo), sabemos que el desmayo global ya ha ocurrido antes, que provoca la muerte masiva de los cuervos, que el misteriosio Simon y Simcoe están en el ajo de algún modo y que algunas de las visiones han demostrado no ser exactas, como la del amigo de Benford y su hija (fin de los spoilers). También es un poco frustrante ver la lógica circular con la que Benford lleva a cabo su investigación (como lo vio en la visión, tiene que ser relevante, aunque acabe siendo una engañifa), y que no sea capaz de investigar algo porque de verdad parece interesante, y no sólo porque en el futuro lo tiene colgado en el tablón del Mosaico. Veremos en qué punto queda todo en el parón navideño.

Música de la semana: El 28 de octubre, DirecTV estrena la cuarta temporada de "Friday Night Lights", y lo anuncia con una gran promoción, en la línea de la que hizo para la tercera, pero utilizando de banda sonora "Come undone", de Greg Laswell. También hay, por cierto, un pequeño vídeo con entrevistas a los actores sobre lo que nos puede deparar la nueva temporada.
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