25 octubre 2009

Lo que funcione

1.- Woody Allen ha utilizado otras veces a otros actores para que interpreten a su alter ego en la pantalla, a ese neurótico pesimista e hipocondríaco que es su marca de la casa. Algunos estaban muy logrados, como John Cusack en "Balas sobre Broadway", y otros, algo menos, caso de Kenneth Branagh en "Celebrity". Sin embargo, el más acertado sea, muy probablemente, Larry David en "Si la cosa funciona". No he visto "Curb your enthusiasm" para poder comparar acertadamente a David y Allen, pero en esta película es como una versión de más altura y con menos pelo (y más misántropo de lo habitual) del propio Woody. Y la cinta es una de las suyas de siempre, con personajes hablando a la cámara, algún que otro diálogo muy inspirado, con discusiones trascendentales en restaurantes (en este caso, más bien cutres y cochambrosos) y las dificultades de su protagonista para tener una relación sentimental normal en el centro. Lo curioso es que Boris es tan inteligente, que eso le imposibilita disfrutar de la vida sin más, aunque tenga su filosofía de que debes ser feliz con lo que te funcione a tí, ya sea una persona de tu mismo sexo, un trío institucionalizado o una pareja convencional.

"Si la cosa funciona" resulta divertida y 100% Allen, y además cuenta con un reparto estupendo en el que Evan Rachel Wood está muy convincente como la joven e ingenua Lolita sureña y Patricia Clarkson da otro recital como su madre, que pasa de una señora muy tradicional a una artista bohemia de libro. Clarkson es una genuina 27% en absolutamente todo lo que haga, y no me importaría que Allen siguiera usándola en todas sus películas, incluso aunque sólo saliera cinco minutos y casi no viéramos ni uno de sus pelirrojos cabellos. Lo más curioso de "Si la cosa funciona" es que comparte algunos de sus referentes cinematográficos con la segunda parte de esta doble sesión cinéfaga.

2.- Como algunas de las comedias de Woody de los 70, "(500) días juntos" está muy influenciada por la nouvelle vague e Ingmar Bergman, sobre todo en lo formal (hace un homenaje-parodia muy explícito a las dos referencias). Cuenta una historia de comedia romántica convencional de un modo distinto (y con un narrador totalmente a lo "Pushing daisies", sobre todo al principio), y su espíritu indie se nota más en la música y en el aspecto formal que en la trama. Pero eso no quita para que no resulte simpática y divertida incluso en sus partes más hollywoodienses, como la hermana pequeña que da consejos como si fuera Natalie Portman en "Beautiful girls" o los amigos chalados del protagonista, y contiene algunos momentos muy conseguidos e interesantes, además de un número musical genial al son de "You make my dream come true", de Hall & Oates.

Lo que no puede negarse es que Joseph Gordon-Leavitt y Zooey Deschanel forman una gran pareja, y Leavitt hace un estupendo trabajo llevando todo el peso de la película. El encanto y la química de los dos es evidente desde el primer momento, y es interesante que él sea el romántico que cree en el destino y ella, la descreída que prefiere vivir el momento. Como punto extra, hay un montón de caras conocidas de la televisión en la película, desde un cameo de Patricia Belcher a Minka Kelly ("Friday Night Lights") y Matthew Gray Gubler ("Mentes criminales").

Música de la semana: La secuencia del karaoke en "(500) días juntos" tiene la culpa de que "Here comes your man", de los Pixies, esté firmemente plantada en mi cabeza. Tiene que compartir espacio, otra vez, con las canciones de "Glee" y, en este caso, con la versión que Jamie Cullum hizo de "I could have danced all night", una de los temas más famosos de "My fair lady".
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