29 octubre 2009

Programación creativa

Los que seguimos (o seguíamos) series extranjeras en los canales de televisión españoles nos acostumbramos a algunos delirantes episodios de "programación creativa". Eso no es otra cosa que saltarse el orden de emisión normal de los episodios o, lo que es más habitual, repetirlos sin orden ni concierto, mezclando temporadas y haciendo que Prue muera y resucite en "Embrujadas" a voluntad del programador. Si quieres rellenar tres horas de tu parrilla con una sola serie, la programación creativa se convierte en la opción más utilizada. Así, puedes emitir un capítulo de estreno de "CSI", después repetir uno de dos temporadas atrás y luego poner otro repetido de "CSI: Miami", por ejemplo. O dar uno nuevo de "House" y dos repetidos después, cada uno de temporadas distintas. La esquizofrenia del espectador está asegurada.

En España hemos elevado la programación creativa a sus más altas cotas, pero no podemos decir que la practicamos en exclusividad. No es raro que los canales estadounidenses alteren el orden de emisión de los episodios de algunas de sus series, a veces con resultados ciertamente confusos para sus seguidores. Creo que algo así ha pasado con el capítulo de esta semana de "Modern family", y el segundo y el cuarto capítulo de la segunda temporada de "Dollhouse" se intercambiaron las posiciones porque la cadena pensaba que el segundo era mejor para emitirlo antes de un breve hiato en la emisión de la serie. El importante jaleo que armó Fox con "Firefly" fue una de las razones de su fugaz paso por su parrilla, y luego están los episodios cuyas tramas, de repente, se parecen mucho a ciertos sucesos contemporáneos y se decide retrasar su emisión hasta un momento menos "controvertido".

Es una práctica más común en las series con capítulos autoconclusivos y con poca continuidad de uno a otro, pero no es raro que haya siempre un par de detalles que "cantan" y nos hacen sospechar que el orden de los episodios no es el correcto. El corte de pelo de Hodgins en la tercera temporada de "Bones" era un buen indicador (esta serie graba todos los años capítulos adicionales para incluirse en la siguiente temporada, supongo que lo tendrán así por contrato). Generalmente, siempre hay una alusión o cierta relación entre algunos personajes que hace saltar la liebre, y a veces ese cambio de orden también altera por completo lo que se buscaba conseguir en un determinado capítulo (el ejemplo más claro es "Never again" en la cuarta temporada de "Expediente X"). Apartado para otro día son los problemas diarios del rodaje, que llevan a que se descarten líneas argumentales o se cambien determinadas cosas porque, por ejemplo, el presupuesto se ha agotado antes de tiempo. Por eso, en parte, Jack, Kate y Sawyer se pasan cuatro capítulos del principio de la tercera temporada de "Perdidos" encerrados en jaulas.
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