06 enero 2010

Del ghetto al parque de atracciones

"District 9" sigue muy acertadamente las líneas de la ciencia ficción clásica, que utiliza a extraterrestres e historias fantásticas, o ambientadas en el futuro, para hablar de problemas contemporáneos. Así, aunque las analogías con el apartheid son evidentes, esa llegada de la nave de los alienígenas, y el modo en que son encerrados en el distrito 9, lleva inmediatadamente a pensar en cualquier grupo de inmigrantes que llega a otro país, o en los refugiados desplazados de zonas en guerra, que muchas veces acaban atrapados en ghettos en otro lugar donde nadie los quiere. Todo el principio, con un marcado estilo de reportaje periodístico, expone perfectamente su caso sin necesidad de que el protagonista pase luego por las peripecias que pasa.

La película, opera prima del sudafricano Neill Blomkamp, ha tenido un gran éxito sin desplegar grandes fuegos de artificio, y con un tramo final bastante convencional que, eso sí, hace que empaticemos con los extraterrestres rápidamente. Ha conseguido estar incluida entre las 10 nominadas a mejor película en los premios del sindicato de productores, junto a "pesos pesados" del género este año como "Avatar" y "Star Trek", y su protagonista, Sharlto Copley, interpretará a Murdock en la película de "El equipo A". Un ejemplo de ciencia ficción con más comentario social que un documental.

El subgénero de comedia juvenil nostálgica y estival sobre la maduración personal y la búsqueda del amor tiene muchos referentes y situaciones que todas acaban tocando. "Adventureland", la nueva cinta del autor de "Supersalidos", pasa por todos esos puntos en el camino: el lugar al que no quieres ir y en el que te encuentras atrapado, le gente peculiar que conoces allí (Martin Starr está especializado en esos papeles desde el grandísimo Bill Haverchuck de "Freaks & Geeks"), y la chica misteriosa y atractiva de la que, por supuesto, te acabas enamorando, y por cuya culpa tienes que madurar rápido. Sin ser especialmente notable ni original, sí tiene algunos puntos simpáticos (los dueños del parque de atracciones, por ejemplo) y una sensibilidad que a veces falta en las comedias de estilo Judd Apatow.

También cuenta con una pareja protagonista creíble y con encanto y química entre ellos. Si no fuera por la saga de "Crepúsculo", Kristen Stewart estaría haciendo este tipo de películas más o menos independientes, y le iría igualmente bien (su próximo estreno es "The Runaways", con Dakota Fanning, sobre un grupo punk femenino de los 70 revolucionario en EE.UU., y del que salió Joan Jett), y en cuanto a Jesse Eisenberg, va camino de hacer todas las películas que Michael Cera no tenga tiempo de rodar.
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