19 enero 2010

La escuela de The WB

Ayer, aprovechando el estreno en The CW de "Life unexpected", algunos críticos se embarcaron en un breve viaje nostálgico hacia The WB, la cadena que se fusionó con UPN hace cuatro años para crear ese nuevo canal (cuyas siglas, según Lauren Graham, significaban "cash winnings"). Lo hicieron para explicar el tono de la nueva serie (que yo aún no he visto) y la razón por la que se había ido creando cierta expectación ante su debut desde los upfronts del pasado mes de mayo. Casi todas las críticas aparecidas hasta ahora del piloto coinciden en lo mismo, que es señalar cómo su tono recuerda a los viejos tiempos de The WB más que a las series actuales de The CW, ya sean "Gossip Girl" o los remakes de éxitos de los 90 de Aaron Spelling.

Alan Sepinwall explica por qué The WB tenía ese tono, esa marca de la casa que la diferenciaba del resto de cadenas, y que algunos críticos echan de menos en la surgida de la unión con UPN. Muchas de las series del canal de Warner estaban protagonizadas por adolescentes o por familias, pero no solían seguir los cauces habituales del género (ejemplificados, como Sepinwall recuerda también, en "Siete en el paraíso"). Allí, a finales de los 90, tuvieron oportunidad de crear sus primeras series guionistas con mundos propios y voces originales o, por lo menos, con puntos de vista diferentes en géneros vistos una y mil veces en televisión. En The WB empezó J.J. Abrams con "Felicity", y allí tuvo también su gran oportunidad Joss Whedon con "Buffy, cazavampiros".

Greg Berlanti inició su camino en "Everwood", Amy Sherman-Palladino llevó los diálogos veloces del Hollywood clásico a la tele con "Las chicas Gilmore" y hay que contar también con "Dawson crece" aunque no pudo mantener a sus adolescentes demasiado conscientes para su edad sin ser insoportables durante todas sus temporadas (y su creador, Kevin Williamson, estaba en la cima de su fama gracias a la saga "Scream" cuando la puso en marcha). En aquella cadena también estaban "Embrujadas", "Roswell" (donde comenzó también a adquirir experiencia Jason Katims), "Popular" (primera creación de Ryan Murphy, junto con Gina Matthews) y, claro, series que aguantaron el paso a The CW como "Smallville", "Sobrenatural" y "One Tree Hill" (y las tres últimas temporadas de "Sabrina", repescada desde la ABC, qué le vamos a hacer). The WB se fue a por la audiencia joven que Fox había perdido desde mediados de los 90, ganándose allí su nicho y ofreciendo cosas diferentes de las que ese público estaba acostumbrado a ver, aunque no todas lograron evolucionar bien y mantener gran parte de la frescura de sus inicios.

La herencia del canal es vista con nostalgia por muchos teléfilos, que echan de menos el ingenio de Lorelai, las peripecias vitales de Ephram, las dudas de Felicity o la madurez a marchas forzadas de Buffy. El canal se despidió en 2006 con una serie de cortinillas, usando de sintonía una versión especial de "Crawl", de Thisway, que recordaban las series y las caras de sus once años de vida.

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