27 febrero 2010

La visión de cómo crece la hierba

Hace algún tiempo, nos preguntábamos por aquí qué tipo de crítica hacia una serie o una película era quejarse de que en ellas no pasaba nada. ¿Se refiere a que son muy lentas? ¿A que, como ocurría en "Campeones", necesitan tres episodios desde que el balón sale disparado desde el punto de penalty hasta que llega a la portería? ¿A qué los diálogos tienen más importancia que la acción? ¿A que no hay dos explosiones, tres persecuciones y un tiroteo cada diez minutos?

"Lost in translation" (a la que pertenece el fotograma de arriba) es un clásico objetivo de esas quejas. Cuando ganó, en 2004, el Oscar el mejor guión original (como premio de consolación por no llevarse otros que se merecía más, como mejor actor o mejor dirección), generó no pocas extrañezas porque, precisamente, lo que convierte a la película en lo que es no es el guión, sino los escenarios, las miradas y las cosas que no se dicen entre sus actores, justo el tipo de cosas por el que una película es despreciada porque en ella "no pasa nada". Pero, como ocurre en muchas ocasiones, esa apreciación depende del espectador.

Puede haber gente que se acerca a "The Wire" por primera vez y que le parece sumamente lenta y frustrante, y a otros, sin embargo, les parece que pasan muchas cosas en cada capítulo, daños colaterales ambos que te suelten en medio de la acción sin explicarte quiénes son los personajes ni a qué se dedican, dejando que lo averigües por tí mismo. El otro día vi una entrada de alguien que se acercaba por primera vez a "Urgencias", sobre la que se puede tener la concepción, dada por los más de 15 años transcurridos desde su debut, de que va a ser lenta y más parecida a "Anatomía de Grey" y "House", y nada más lejos de la realidad (aunque la primera no existiría sin ella).

Algunas historias requieren calma para contar las cosas, para mostrarnos cómo son los personajes, para imbuirnos de la atmósfera de la historia, y sólo así podemos apreciar en su justa medida el hecho que, eventualmente, ocurre por la conjunción de todas esas cosas. Ahora mismo, "Caprica" es el ejemplo perfecto. A algunos les puede parecer una genialidad. A otros, les aburrirá tanto como sentarse a ver crecer la hierba.
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