08 febrero 2010

El brillo de la supernova

Con la excusa del final de temporada de "Héroes" (que casi seguro acabará siendo el de la serie, que además Tim Kring parece apuntarse a la moda de las realidades alternativas con "III") y la cancelación de "Ugly Betty" en cuanto acabe su cuarta temporada, Alan Sepinwall ha hecho hoy un recopilatorio muy útil de lo que podríamos llamar "series supernova": aquéllas que se estrenan con un brillo muy luminoso que supera el de toda la competencia (incluyendo premios, nominaciones y portadas de medios serios), pero que se apaga de repente al cabo de poco tiempo. Queman todos sus cartuchos con demasiada rapidez y pierden el favor del público, y de los críticos, con la misma celeridad. Son, también, el mejor escarmiento en cabeza ajena de "Glee", que tiene que tener mucho cuidado de no seguir su mismo destino (la pobre "FlashForward" ni siquiera ha podido alcanzar la categoría de supernova).

Entre las series que Sepinwall figura "Twin Peaks", con una primera temporada de ocho capítulos que revolucionó por completo la televisión estadounidense (y una segunda en la que la caída desde la cima fue mayúscula, aunque ayudó a cimentar su estatus de título de culto); "Ally Mc Beal", que tuvo dos temporadas en las que su personaje principal llegó a aparecer en la portada de "Time" con el titular "¿Ha muerto el feminismo? (hasta ese punto llegó su fama); el trío de series adolescentes "Dawson crece", "Felicity" y "The OC" y hasta "Luz de luna" y "Corrupción de Miami", que vivieron una lenta decadencia de sus momentos iniciales de gloria, eso sí (los rumores de porqué David y Maddie tardaron tanto en liarse apuntan a que Bruce Willis y Cybill Shepherd se llevaban a matar. Debían ser la pareja con más química peor avenida desde Warren Beatty y Faye Dunaway en "Bonnie & Clyde").

"Prison Break" también podría entrar en la lista, porque vivió una primera temporada rutilante que enganchó a muchísima gente, convirtiéndose en la serie de la que todo el mundo hablaba en el otoño de 2005, pero el cambio de escenario en su segunda temporada derrumbó el castillo de naipes con apenas un soplido. Hasta en España tenemos ejemplo de esto, porque no me diréis que la primera temporada de "Motivos personales" no fue un exitazo. Hasta que los psicotrópicos de la sala de guionistas empezaron a surtir mucho efecto. Muchas series que debutan arrasando se asoman siempre al precipicio y corren el riesgo de quedarse sin aliento antes del final del maratón. Algunas no están pensadas para durar tanto y se quedan sin ideas. Otras fueron aupadas por la novedad, por un concepto original que, en ese momento, no se había visto en televisión, y dejan de interesar en cuanto se pierde esa novedad, y sus responsables no saben continuar bien sus tramas.

Las supernovas dejan tras de sí los llamados remanentes, nebulosas formadas por la acción de la onda expansiva de la explosión en sus alrededores, y que sí permanecen más tiempo, como restos fósiles de lo que una vez fue una estrella. ¿Podrán algunas de estas series aspirar a tanto?
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