11 octubre 2010

Las DuBois ya no son unas niñas

A lo largo de las tres o cuatro últimas temporadas de "Medium", una de las constantes de la serie ha sido el despertar del don de Allison en sus hijas. Lo que primero no pasa de sueños metafóricos (que aun así dan muy mal rollo) o algunas visiones de fantasmas de niños, se transforma en imágenes más explícitas e, incluso, en experimentar esas posesiones por parte de los espíritus que hemos visto alguna que otra vez. Conforme las niñas crecen, los sueños se van adaptando más o menos a su edad, aunque no deja de ser curioso que los de Marie casi siempre conciernen al trabajo de su padre. Siendo la mayor, es Ariel la que lo experimenta de un modo más similar a como lo hace su madre, con flashes repentinos sobre la persona que acaba que conocer y sueños tan vívidos, que está convencida de que son la realidad, aunque en ellos le pasen cosas tan extrañas como "perder" años.

Bridget sigue en su labor de ser el personaje más divertido de la serie, con el que hicieron un homenaje a "Freaky Friday" en el estreno de la séptima temporada. Para ella, todo eso aún no es una carga, no es una fuente de temores como lo es muchas veces para Ariel. El entusiasmo con el que se mete de lleno en la vida de su madre es la mejor prueba de que es todavía una niña, que supongo que adquirirá un poco más de protagonismo en cuanto su hermana se vaya a la universidad. Hasta presentando el modo en el que las jóvenes DuBois se enfrentan a su don buscan un punto de vista anclado en la realidad. Puede desencadenarse porque conocen a un chico que les gusta, o porque van a ir a alguna excursión o a mudarse a la otra punta del país, cosas normales en el crecimiento de un niño.

Esa evolución de, sobre todo, Ariel y Bridget es lo más destacado de las últimas temporadas de "Medium", que sigue manteniendo como su característica principal su experto toque visual a la hora de abordar los sueños y visiones sobre todo de Allison. Se pueden permitir mezclar lo simpático con lo terrible (como esos iconitos que Allison ve en la frente de la gente y que le permiten saber si una pareja de verdad están hechos el uno para el otro), juegan con la luz, los ángulos de cámara, los planos subjetivos, la música, hasta homenajean a "La noche de los muertos vivientes" y llegaron a tener una vez a Kelsey Grammer, uno de sus productores ejecutivos, interpretando no recuerdo si era a la Muerte o al Diablo. Los casos pueden ser bastante inquietantes (o dar directamente miedo), pero la familia DuBois es el ancla en realidad que necesitamos.

Por otro lado, en estos nuevos episodios parece avecinarse una confrontación entre Allison y uno de sus viejos amigos que pinta interesante, y probablemente veamos a Ariel tener esos sueños premonitorios en Dartmouth. Tampoco hay que descartar que ésta vaya a ser la despedida de "Medium" de la parrilla, pues aunque lidera sin esfuerzo su horario del viernes, su audiencia no es especialmente grande y siete temporadas ya son muchas (todo se vuelve más caro a partir de la quinta). No parece que ellos vayan a cambiar de todos modos su modus operandi. Desde el piloto sabían cómo hacer la serie y cómo mantener siempre una envidiable consistencia a lo largo de sus temporadas. Sólo pido algún otro capítulo tan divertido como aquel "Will the the real Fred Rovick please stand up?".
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