11 marzo 2011

El plan de la Madre

Es curioso que la serie que más se compare con "Perdidos" ahora mismo, y a la que se le exija tanto como a ella que "resuelva" ya algunas cosas, sea "Cómo conocí a vuestra madre". Recientemente renovada por una séptima y una octava temporada por la CBS, sus propios creadores reconocen que ese título condiciona las expectativas de los espectadores y el modo en el que se enfrentan a ella, especialmente cuando ya llevan más de 100 episodios en antena. Uno de ellos, Carter Bays, habla en esta entrevista en "Stay tuned" precisamente de eso, de las quejas (perfectamente comprensibles) de algunos espectadores, de si tienen un plan y de si la serie puede acabarse en la octava temporada (respuesta de Bays: "Ya se verá").

Teniendo en cuenta que "HIMYM" no es una sitcom al uso, es normal que suscite todas esas preguntas y, dependiendo de cómo nos tomemos su visionado, puede frustrarnos o no. Como me pasó con "Perdidos" cuando decidí que saber qué era la isla no me importaba, con esta serie tampoco me importa demasiado conocer a la Madre, igual porque Ted no es el personaje que más me interesa. Me importa más, por ejemplo, ver qué va a pasar con Robin en su trabajo, o con Barney en ese nuevo camino personal que ha emprendido sin dejar de ser "awesome", claro, o en cómo Marshall y Lily van a afrontar la nueva etapa de su vida que están ya cerca de comenzar.

Todo esto lleva a otra cuestión que el podcast "Talking TV with Ryan & Ryan" tocaba un poco de pasada esta semana. Se preguntaban, a raíz del comentario de un oyente, en qué momento hemos empezado todos a ver series pensando en que o el final resuelve las principales historias, o ni nos molestaremos en ver tres capítulos. Argumentaban que es un daño colateral del boom de seriales que hubo tras "Perdidos", pero es también uno de los modos más seguros de estropearnos la diversión y convertir el visionado de una serie en una tortura si no nos solucionan tres misterios cada diez minutos. En algunos casos es un poco inevitable, pero es un poco absurdo pretender que una serie en Estados Unidos, de la que nunca se sabe si durará 13 capítulos o siete temporadas, sepa cómo y cuándo va a terminar antes de que se haya estrenado el piloto. El "carpe diem" es, al menos para mí, el método más sano de enfrentarme a ellas.

En la entrevista con Carter Bays que hemos citado más arriba, de todos modos, él reconoce que sí tienen una idea general no sólo de cómo y cuándo van a introducir a la Madre, sino también de cómo quieren cerrar las historias de todos los personajes, y que lo difícil, como es habitual, es saber cómo dosificar la información. Este no es el show sólo de Ted, también lo es de Barney, Robin, Marshall y Lily, y tienen que desarrollarlos también y darles la misma identidad e importancia que a Ted. En ese conjunto de gente radica el éxito de la serie.
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