13 marzo 2011

Rabia, sol y billetes de 500



En las historias criminales hay una nutrida tradición de "pardillos" que, por un golpe de mala suerte, se ven de repente envueltos en una trama de dinero, drogas, venganzas o amenazas de muerte que los supera completamente y ante la que no saben cómo reaccionar. ¿Van a la policía, a riesgo de que los tomen también por delincuentes? ¿Huyen? ¿Intentan sacar provecho de la situación? ¿O se enfrentan a ella? En "Asesino en serie" se acordaban de "Tumba abierta", la película que empezó a poner en el mapa a Danny Boyle (y con Ewan McGregor y Christopher Eccleston), al hablar de "Mad Dogs", la miniserie de cuatro episodios que la británica ITV emitió hace unas semanas, y que a veces recuerda un poco también a "Very bad things". En la cinta de Boyle, tres amigos descubren muerto a su compañero de piso, y también se dan cuenta de que escondía un buen montón de dinero, lo que lleva a no pocos líos.

En "Mad Dogs", sus cuatro protagonistas son viejos amigos que van a Mallorca a pasar una semana en la casa rural de otro amigo, un tipo al que hace tiempo que no ven. Ninguno sabe exactamente a qué se ha dedicado él en los años que lleva viviendo en la isla, pero sí notan que algo no termina de cuadrar, sobre todo cuando, una noche, aparece una "sorpresa" flotando en la piscina. A partir de ese momento, los cuatro se ven metidos de lleno en un asunto que involucra un barco de recreo, una policía española intrigante, mucho calor, una casa con un amplio jardín y un Tiny Blair. Oh, y también su propia relación y los secretos, las pequeñas mentiras y los fantasmas de su pasado común, ya sean adicciones varias, bancarrotas o ex mujeres.

Como suele pasar en estas historias en las que, por mucho que los protagonistas intenten controlarlo todo, las cosas se embrollan cada vez más, la mejor parte es la primera mitad, en la que se presenta el problema y los cuatro borrachos ingleses, como los llaman más de una vez, tienen que tomar las decisiones que, obviamente, sólo servirán para meterlos más aún de lleno en el lío y para aumentar su desesperación. En la resolución siempre vienen los rebalones, y "Mad Dogs" no es una excepción, aunque gran parte del final puede adivinarse desde el tercer capítulo. Un follón de tal magnitud no es fácil de cerrar bien. No obstante, la serie cuenta con una lograda atmósfera, cuatro actores muy bien conjuntados y algunos divertidos toques de humor.

Como notas curiosas, podemos añadir que está rodada íntegramente en Mallorca y que por ahí anda una María Botto también muy en su papel (y Tomás Pozzi, que yo he visto haciendo el loco en varios programas de Cuatro), y que ITV hizo una serie de promos como la de arriba, rodadas por Dave LaChapelle, que dan con gran parte de la espíritu de la historia. Y Ben Chaplin parece aquí un clon de Antonio Banderas.

Música de la semana: Uno de los estrenos de esta midseason es "The Chicago Code", en Fox, que está llegando al ecuador de su primera temporada manteniendo el interés y mezclando historias autoconclusivas con una trama de fondo de la que vamos conociendo nuevas ramificaciones. Como hizo con "Terriers", Robert Duncan, el compositor de la música de ambas series, ha escrito una canción para los títulos de crédito que canta un nativo de Chicago como Billy Corgan, líder de Smashing Pumpkins. El grupo tuvo a mediados de los 90 un enorme éxito gracias al disco "Melon Collie and the infinite sdaness", que incluía canciones como "1979".
Publicar un comentario