30 marzo 2011

Casi famosos (XXXVI)

A veces, los ejemplos de "casi famosos" surgen de un comentario en un blog, o viendo de refilón una serie o una película vieja por la tele, o porque alguien te cuenta de pasada que se encontraron a tal actor en tal sitio. Algunos de estos ejemplos los he encontrado así.

A esta actriz inglesa vamos a verla mucho este verano y, sobre todo, este otoño, en cuanto Fox ponga su maquina publicitaria a trabajar promocionando "Terra Nova". Producida por Steven Spielberg, es uno de los estrenos más esperados de la próxima temporada, aunque está sufriendo no pocos retrasos por la complejidad de su producción, y una de sus protagonistas es Shelley Conn. Algunos de vosotros igual la visteis en "Mistresses", y otros la recordaban de su breve aparición al principio de "Charlie y la fábrica de chocolate" como una princesa india (lo leí en un comentario no recuerdo en qué blog). La historia familiar de Conn es bastante curiosa porque su abuelo era hermano de Merle Oberon, una de las primeras estrellas de Hollywood mulatas (su padre era galés y su madre, de Sri Lanka). Sin embargo, Oberon siempre ocultó su herencia india. También como curiosidad, uno de sus maridos, Lucien Ballard, desarrolló un filtro para la cámara que dispersaba la luz al rodar un primer plano y disimulaba las cicatrices que le quedaron en la cara de un accidente de coche que sufrió en 1937. Ballard bautizó ese filtro como "Obie".

Otro actor con una peculiar mezcla racial es Jason Momoa, con sangre hawaiana, alemana, irlandesa y cherokee, y que ha pasado de lucir rastas en "Stargate Atlantis" a lucir pectorales tanto en "Juego de tronos" como en la nueva "Conan, el bárbaro". Momoa, sin embargo, empezó como modelo y, atentos, socorrista en su Hawai Natal, por lo que no era raro que fuera "Los vigilantes de la playa en Hawai" su primer trabajo como actor.
En los 90, Catherine Keener y Steve Buscemi eran dos de los actores más prolíficos en el entonces pujante cine indie estadounidense. En 1995, ambos protagonizaron la ópera prima de Tom DiCillo, "Vivir rodando", que mostraba el rodaje, lleno de contratiempos, precisamente de una cinta independiente, y por allí debutó ante las cámaras Peter Dinklage, otro que veremos en breve en "Juego de tronos". Dinklage ha hecho de todo, hasta ha sido el Ricardo III de Shakespeare en el teatro, pero quizás la película por la que es más conocido es por la estupenda "The station agent", dirigida precisamente por el director del piloto de la adaptación de los libros de George R.R. Martin, Tom McCarthy.


Es raro el actor australiano que no ha pasado por alguno de los longevos culebrones que se emiten allí, como "Home and away", por ejemplo. Jason Clarke, que ahora podemos ver en "The Chicago code", lo hizo brevemente, después de pasearse por series tan míticas como "Los rompecorazones" y antes de dar el salto a Estados Unidos y hacerse más o menos conocido allí por un secundario en "Farscape" y por su protagonismo en "Brotherhood", una serie de Showtime sobre dos hermanos cada uno en un lado distinto de la ley. No es un pasado tan impactante como el de su compañera de reparto Jennifer Beals protagonizando "Flashdance" en su primer año en la universidad de Yale, pero tampoco está mal.

P.D.: Esta entrada está programada y ha sido publicada por un cylon pero de la variedad centurión, así que disculpa los errores que pueda haber.
Publicar un comentario en la entrada