12 marzo 2011

Pequeñas molestias


Nadie, y nada, es perfecto. Hasta las cosas que más nos gustan tienen sus defectillos, aunque podemos elegir no verlos y no hacerles demasiado caso para continuar disfrutando del resto de aspectos que sí nos enganchan. Supongo que querréis algunos ejemplos, ¿no?

- La costumbre de los guionistas de "The good wife" de inspirarse en, cuando no copiar descaradamente, historias sacadas directamente de los titulares (el "homenaje" a "La red social" fue muy poco sutil, aunque luego tuviera otras repercusiones). Las animaciones de los informativos taiwaneses no, esas molan.

- Que ninguna de las novias de Ted en "Cómo conocí a vuestra madre" haya podido superar a Robin. Es trampa, porque la conocemos hace seis temporadas y no dos episodios, pero así es difícil interesarse en esa trama.

- La infrautilización de Astrid en "Fringe". Ya demostró que puede resolver algún que otro enigma, dadle algo más que hacer aparte de ser la ayudante de Walter. Como ella misma dice, "yo no fui a Quantico para esto".

- Que los guionistas de "House" tengan, en el fondo, miedo a seguir hasta las últimas consecuencias con los cambios que introducen ligeramente en su protagonista principal. Y ya sé que él no es exactamente igual que al principio, así que justo por eso me molesta un poco.


- Que Grizz y Dotcom no tengan más cosas que hacer en "30 Rock". Bueno, esto no es exactamente molestia, sino una petición: queremos verlos haciendo punto más veces.

- Soy un disco rallado, pero tengo que repetirlo: dejad que Castle y Beckett sean amigos y hagan tontunas juntos. No necesito verlos sufriendo por amor. Gracias.
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