16 marzo 2011

Las islas también existen

El éxito del estreno de "Downton Abbey" anoche en Antena 3 va a traer, inevitablemente, nuevas historias en los medios sobre la "nueva edad de oro" de la ficción televisiva, aunque ahora ese término se aplicará al Reino Unido en lugar de a USAmerica. Se aprovechará la buena marcha de la ficción de ITV en el prime time español para recordar que las series británicas también existen, y seguramente se citarán algunas de las que hemos podido ver aquí en los canales de pago en los últimos meses, como "Luther", "Sherlock" o "Misfits". Desde luego, teniendo en cuenta que en abierto, y a las 22, casi las únicas ficciones que funcionan son las españolas, la apuesta de Antena 3 tenía su riesgo. Pero han hecho una promoción bastante acertada que, además, se ha apoyado en todo el buzz que había en Internet de los "piratas" que se habían visto la serie meses antes, y han logrado, al menos, picar la curiosidad de un bueno número de espectadores por ver los dos primeros capítulos. Encima, los títulos de época están de moda últimamente en España (ahí tenemos "La República" o "El secreto de puente viejo", aunque sea una telenovela), por lo que "Downton Abbey" tenía parte del terreno ya preparado.

Por otro lado, desde que esa serie empezó a hacer ronda por los blogs teléfilos hispanos, parece que empieza a haber cierto interés renovado por las series inglesas, más allá de "Doctor Who" y "Torchwood". El apartado de las adaptaciones literarias y los dramas de época siempre ha sido una de las especialidades de los británicos, que revitalizaron el género en 2005 con el estreno de "Bleak House", y a rebufo del estreno allí de títulos estadounidense como "Perdidos", las cadenas se animaron a probar cosas diferentes. Los guionistas de "Life on Mars" reconocen que la producción de la ABC fue un importante acicate para desarrollar su serie, por ejemplo. Bastantes de esas nuevas ficciones son las que suelen mencionarse cada vez que alguien nos pide que le recomendemos series británicas, con "Skins", "Misfits" y la miniserie "Red Riding" a la cabeza, y tras "Downton Abbey" ha vuelto la curiosidad por las de época. Sin embargo, venir del otro lado del canal de la Mancha no es sinónimo inmediato de calidad. Ahí está "Outcasts" para probarlo.

Además, en la televisión inglesa no sólo se producen historias con originales puntos de partida o dramatizaciones de libros. Allí también tienen sus clásicos culebrones de la clase trabajadora y un montón de series de policías, muchas de ellas con un detective central demasiado estresado. O con forenses, como "Testigo mudo", que comparte con algunos de esos títulos una atmósfera bastante fría y austera (una atmósfera inquietante, por cierto, que también tiene una serie canadiense bastante recomendable, "Durham County").Adentrarse en el mundo de la ficción británica puede ser tan abrumador como hacerlo en el de la estadounidense, aunque en el Reino Unido se producen, evidentemente, menos títulos. Ahora mismo, entre los que pueden considerarse estrenos, podríamos elegir por ejemplo entre una de abogados ("Silk"), una adaptación literaria ("South Riding"), una comedia ("Twenty twelve", ambientada en los próximos Juegos Olímpicos de Londres), un thriller peculiar ("Mad Dogs") y una de ciencia ficción ("Outcasts"), y en los próximos meses llegarán más cosas nuevas, como las miniseries "The hour" o "The crimson petal and the white".
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