29 noviembre 2011

La segunda resurrección de ABC

Hasta que no llegó "Modern Family", en 2009, la ABC no había logrado ningún gran éxito de audiencia con uno de sus estrenos casi en cinco temporadas. El póker de ases logrado en 2004/05 con"Perdidos", "Mujeres desesperadas" y "Anatomía de Grey" no había vuelto a repetirse, y las series nuevas que pasaban de la primera temporada lo hacían prácticamente sólo porque quedaba muy mal que la cadena no renovara ni uno solo de sus estrenos. Así fue como "V" sobrevivió dos años y como "Castle", que empezó muy tímida, ha acabado afianzándose en su cuarta temporada como uno de los títulos que mejor funciona. La ABC se obsesionó primero con desarrollar la nueva "Perdidos" y luego probó con una sucesión de series que no lograban encontrar su público. Hasta que "Modern Family" se hizo fuerte en la noche de los miércoles y Paul Lee fue trasplantado a la cadena desde su hermana menor del cable, ABC Family.

"The New York Times" identifica la llegada de Lee la temporada pasada como el momento en el que el canal de Disney empezó a darle la vuelta a una tendencia descendente en las audiencias, sobre todo entre los jóvenes, que Fox estaba atrayendo a lo largo del otoño con series como "Glee". En los upfronts de mayo, sorprendió que presentaran tantísimas series nuevas (casi una docena, creo), y la táctica a seguir parecía la que Woody Allen emplea para explicar por qué rueda una película al año: si hace muchas, alguna de ellas será buena. El caso es que ha funcionado o, al menos, ha logrado que la ABC tenga no sólo una de las series de más éxito, tanto en audiencia como en los Emmys, con "Modern Family", sino que ha logrado que, por fin, alguno de sus estrenos pueda ser considerado una revelación.

Probablemente, el que mejor merezca esa consideración sea "Revenge", lanzado en una noche muy complicada para la cadena como la del miércoles, justo después de su bloque de comedias, y ha resultado bastante mejor de lo que parecía cuando se vio el piloto. Con el paso de las semanas, el culebrón de venganza y traiciones entre los ricos de los Hamptons ha ido ganando cada vez más adeptos (incluso entre los críticos) y convirtiéndose en el tema de conversación favorito de unos cuantos blogs, así que puede considerarse que ella y "Once upon a time" son los dos grandes éxitos de la ABC este otoño.

El otro éxito que ha pillado a la gente un poco por sorpresa ha sido "Happy Endings", la única superviviente de aquella marea de comedias con amigos y parejas que tal y como llegó se marchó la temporada pasada. La serie aguantó que sus nueve episodios se emitieran desordenados, ya en abril y sin una periodicidad demasiado fiable, y ha premiado la renovación por una segunda temporada con unos números bastante mejores de lo que nadie hubiera supuesto, aunque es cierto que sigue sin poder retener a la mayoría de la audiencia que hereda de "Modern Family" (justo el mismo problema que tiene "Cougar Town", cuando está en el aire). Así las cosas, lo que parecía una temporada a la desesperada está resultando bastante interesante para la ABC, incluso a pesar de que no hayan conseguido que una de sus apuestas más fuertes, "Pan Am", despegue. No se puede tener todo.
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