17 septiembre 2012

El enemigo en casa

A veces, los planes no salen como uno espera. Tomemos como ejemplo a HBO, que desde el final de "Los Soprano" buscaba, y no encontraba, la serie que volviera a situarla en lo más alto de la pirámide alimenticia de las series de calidad. Asaltado su trono por Showtime, AMC y hasta FX, la cadena que se había preciado de no ser televisión necesitaba un proyecto que la hiciera relevante de nuevo. Paradójicamente, ese proyecto fue, en un principio, "True Blood", que podía estar creada por Alan Ball, pero que no podía ser más diferente de lo que los espectadores estaban acostumbrados a asociar a la marca HBO. Los vampiros sureños se convirtieron en un par de temporadas en todo un fenómeno, y hasta se las arreglaron para tener una nominación al Emmy al mejor drama en su primera entrega y que Anna Paquin ganara un Globo de Oro a la mejor actriz dramática.

Pero aquello sólo era un espejismo, y "True Blood" no era la serie que la cadena buscaba para hacer frente a los "Mad Men" de turno. Esa tenía que ser "Boardwalk Empire", la adaptación de un libro que contaba la época dorada de Atlantic City durante la Ley Seca y, en concreto, el ascenso y caída de su principal impulsor como capital del juego y el ocio de la costa Este, Enoch "Nucky" Thompson. Su creador era Terence Winter, que venía de "Los Soprano", Martin Scorsese era su productor ejecutivo y director del piloto, y al frente de un sólido reparto estaría Steve Buscemi. Era LA serie de HBO, su gran apuesta para recuperar no tanto el favor de la audiencia como el de los críticos y, más importante aún, el de los Emmy. Pero con la tercera temporada recién estrenada, se confirma que "Boardwalk Empire" no ha conseguido calar entre ninguno de los dos grupos y que curiosamente tiene al enemigo, a la serie que le hace sombra, en su propia casa; "Juego de tronos".

Estrenada en la misma temporada (pero al año siguiente; una llegó en septiembre y la otra, en abril), la adaptación de la saga literaria de George R.R. Martin sí consiguió desde el principio lo que el producto de Winter no pudo obtener; el favor de la audiencia, de la crítica y de los premios, y eso que su género impide que sus nominaciones sean más generalizadas. "Boardwalk Empire" da la sensación de ser más fría, casi demasiado perfecta, de estar demasiado calculada hasta cuando algún personaje hace algo que se sale de lo que esperábamos de él. Tiene casi el mismo sexo y la misma violencia que "Juego de tronos" (igual un poco menos) y gente de moralidad dudosa, pero no logra sacudirse esa etiqueta de "cerebral" y "lenta" que le adjudicaron los críticos casi enseguida. "Juego de tronos", por su parte, ha levantado pasiones allá por donde ha pasado (la fantasía se presta más a tener fans muy dedicados y ruidosos) y hasta los críticos que le sacan los defectos la terminan alabando.

El caso de "Boardwalk Empire" no deja de ser curioso. Quizás estar tan teledirigida desde el principio a ser la salvadora del prestigio de HBO ha sido una carga demasiado pesada de llevar, o impide que se la vea por sus propios méritos, en lugar de por lo que esa etiqueta implica. El ejemplo más claro de esa falta de interés hacia la serie lo tenemos ya en los Emmy, donde está nominada a mejor drama y mejor actor y casi no tiene ninguna opción de traducir en victoria ninguna de las dos. No es demasiado justo para ella que haya terminado en esta situación, pero los planes no siempre salen bien.

P.D. podcastero: Nuestros planes de que cada programa de "Yo disparé a JR" se quede en una hora, aproximadamente, tampoco suelen surtir efecto porque siempre encontramos temas que nos llevan a enrollarnos como las persianas. Entre los de esta semana figura el final de "Damages", que comenta con nosotros Jaime Domínguez, de "Spoiler Alert".

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- 0':Creative Emmy Awards.
- 12' "Ben and Kate" y "Guys with kids".
- 26': "Last resort".
- 45': El final de "Damages" (con spoilers).
- 69': El final de "The Closer" (con spoilers).
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