27 septiembre 2012

El gángster y el cowboy

Ralph Lamb era un ranchero, veterano de la Segunda Guerra Mundial, que fue sheriff de Las Vegas entre 1960 y 1979, la época en la que empezaron a construirse los grandes casinos, la mafia desembarcó allí para intentar ganar dinero y la ciudad creció hasta alcanzar las dimensiones que se pueden ver hoy en los planos aéreos de "CSI". Lamb también es amigo de Nicholas Pileggi, autor de los libros que Martin Scorsese transformó después en "Uno de los nuestros" y "Casino", y punto central del piloto de "Vegas", la serie que Pileggi ha creado, junto con Greg Walker, para CBS. Lamb es un tipo de la vieja escuela y muy estilo sheriff de ciudad fronteriza del Oeste: él es la ley y, como tal, si vas a su ciudad tienes que respetar sus normas, y esos principios se van a ver confrontados por los mafiosos de la costa Este que llegaban a Las Vegas a hacer fortuna en los casinos (algunos de ellos se mudaron allí después de tener que salir corriendo de La Habana durante la revolución castrista).

Uno de esos mafiosos es Vincent Savino, al que envían allí desde Chicago para poner orden en los negocios de su jefe y aprovechar todas las oportunidades de hacer dinero que Las Vegas ofrecía en aquel momento. Tal y como se ve en el piloto, aquellos tipos debían llegar allí como los colonos que iban a California en plena fiebre del oro, pero vistiendo trajes mucho mejores, deseando vivir el sueño americano de hacerse ricos y tener buenos coches y ganarse el respeto de los demás. Casi desde el principio se nota que Savino y Lamb van directos a un enfrentamiento constante, pero en el piloto eso queda diluido en favor de una investigación de un asesinato que ha llevado a muchos espectadores a temer que "Vegas", a pesar de tener los ingredientes para contar una interesante historia sobre gángsters y los policías que los perseguían, pueda acabar siendo otro procedimental más de CBS.

No es fácil saberlo hasta que no veamos más capítulos. Michael Chiklis y Dennis Quaid dan perfectamente el tipo de Savino y Lamb, y los vistazos que tenemos a cómo el crimen organizado, la política y los encargados de perseguir dicho crimen (entre los que figura una recuperada Carrie Ann Moss) estaban relacionados insinúan que "Vegas" puede ser mucho más. Sus responsables han citado en alguna entrevista "The Good Wife" como el modelo que les gustaría seguir de serie con casos autoconclusivos que mantiene de fondo una línea serializada que la hace trascender las barreras de una mera "serie de abogados", pero de ahí a conseguirlo tienen todavía cierto camino por recorrer. Eso sí, James Mangold le da al piloto un gran estilo visual, aprovechando las tomas del desierto y de la calle con tres casinos, rodeada de nada más, que era originalmente la Ciudad del Pecado.

¿Puede terminar "Vegas" siendo una "CSI" en los 60? Existe ese riesgo, igual que existe el riesgo de que derive hacia una "Magic City" sin desnudos gratuitos. Sin embargo, también puede evolucionar hacia algo más interesante y complejo, y por esa posibilidad merece la pena echar un vistazo a algún capítulo más. Tiempo habrá entonces de quejarnos si al final es una oportunidad perdida.
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