24 noviembre 2013

50 años de aventuras en el espacio-tiempo

La semana (el mes, más bien) de celebración del 50º aniversario de "Doctor Who" ya ha llegado a su fin, y lo ha hecho con los dos especiales alrededor de los que giraba todo el asunto. El más importante, evidentemente, era "The day of the Doctor", al que ya llegaremos, pero un par de días antes, BBC 2 emitió una tv movie que cuenta cómo se puso en marcha la serie en 1963. Esta "An adventure in space and time" nos lleva a esa BBC de principios de los 60 en la que, como decía Steven Moffat no hace mucho, lo que se veía generalmente era a dos personas hablando, encuadradas en un plano muy corto, y nos lleva directamente al despacho de Sydney Newman, el jefe de ficción de la cadena, recién llegado desde ITV y al que le encargan una serie infantil para rellenar programación el sábado por la tarde. A Newman se le ocurre la idea de "Doctor Who", con un hombre mayor y su nieta como protagonistas de aventuras que les lleven por todo el espacio y el tiempo, y que ayuden a los niños a saber algo más de historia.

El guión corre a cargo de un viejo colaborador de Steven Moffat y de la serie en su etapa moderna, Mark Gatiss, y se nota que para él es una labor de amor. Todo está contado con el mayor de los afectos (y con unos cuantos guiños a estos 50 años de historia) y desde el punto de vista de un grupo de personas que eran algo así como los tipos a los que nadie prestaba atención ni respetaba en la BBC; Verity Lambert era la primera mujer que producía una serie para la cadena (con Jessica Raines en un papel muy a lo Bel Rowley en "The Hour"), Waris Hussein era el primer director indio que trabajaba allí y el actor elegido para interpretar al Doctor, William Hartnell, estaba encasillado en papeles de sargento en películas bélicas y creía que la mejor parte de su carrera había quedado ya atrás. Hartnell y su intérprete, un estupendo David Bradley, son el corazón de la película, un corazón que pone un nudo en la garganta al final, y no sólo por esa breve conexión con la existencia actual de "Doctor Who". Bradley se hace con la tv movie sin que parezca estar haciendo nada, pero al final es la historia de Hartnell y Lambert, y de cómo un grupo de gente a la que nadie respetaba acabó triunfando.

Por supuesto, es "The day of the Doctor", el especial en sí por el 50º aniversario, lo que había levantado más expectación, especialmente por el regreso de David Tennant y Billie Piper. Sin entrar en demasiados pormenores (eso ya está hecho en esta entrada de ¡Vaya Tele!), ha resultado ser un capítulo bastante a la altura de las expectativas. Forma tándem con "The night of the Doctor", ese minisodio en el que vemos de nuevo al Octavo Doctor y que prepara el terreno para que el especial nos cuente, finalmente, qué pasó en la Guerra del Tiempo y cómo el Doctor decidió terminarla exterminando a los daleks y a su propio pueblo, los Señores del Tiempo. Es un acto que persigue y define a los tres Doctores de la era moderna, acosados por la culpa y la tristeza de saberse el último de su especie (más o menos), así que es lógico que su exploración centrara el capítulo del 50º aniversario. Además, Tennant y Smith forman juntos un divertido dúo cómico, y la hija del Brigadier y la científica merecen salir más a menudo ("Inhalador").

También esté repleto de guiños a la historia de la serie (y a su futuro, ¡spoilers!), guiños que han protagonizado toda la segunda mitad de esta séptima temporada y que han ofrecido un pequeño extra a los fans. Éstos, además, han tenido muchas más cosas para ver en las tres cadenas de BBC, pues ha habido programas especiales que recordaban la historia de la serie, como una muy útil "Ultimate Guide", una explicación de algunos conceptos científicos tras la TARDIS, y "The Five(ish) Doctors Reboot", un corto escrito y dirigido por Peter Davison (el Quinto Doctor), en el que parodia sus intentos de "colarse" en el especial del 50º aniversario junto con Colin Baker (Seis) y Sylvester McCoy (Siete), y con una carretilla de invitados especiales. Es una manera simpática y divertida de cerrar las celebraciones, que por aquí hemos hecho participando en esa Semana Whovian.

Música de la semana: Siendo la semana que es, hay que terminar con una elección musical que provenga de "Doctor Who". La serie, por cierto, tiene una banda sonora realmente destacable de Murray Gold, y que la BBC celebra todos los años en sus Proms, pero no es que sea propensa a la aparición de canciones. Sin embargo, y aparte de las bromas con Britney Spears y Raffaella Carrá, sí tuvo una canción escrita para la tercera temporada, para aquel capítulo en el que Diez y Martha tienen que enfrentarse a los daleks en el Nueva York de la Gran Depresión. Uno de los personajes con los que se encuentran es una cantante de music hall a la que conocen cantando "My angel put the devil in me", que para la edición discográfica de la BSO grabó Yamit Mamo, dedicada más al soul.
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