08 noviembre 2013

Las cicatrices de Coulson

ALERTA SPOILERS: El destino del agente Coulson en "Los Vengadores" casi ya no es spoiler, pero si no has visto "FZZT", el último capítulo de "Agents of SHIELD", a lo mejor prefieres no seguir leyendo.

Que una serie llegue con tantas expectativas, y con tanta presión por ser el gran éxito del otoño, como "Agents of SHIELD" es un arma de doble filo. Por un lado, garantiza que mucha más gente le va a dar una oportunidad de lo que lo habrían hecho si no llegara con el marchamo de Marvel y la sombra de "Los Vengadores"; por el otro, se le va a exigir que sea espectacular, entretenida y hasta buena prácticamente desde el primer episodio, y muy pocos títulos son capaces de igualar ese listón desde el principio. "Agents of SHIELD", por ejemplo, necesita tiempo para encontrarse a sí misma. Su condición casi más de experimento en sinergia empresarial que de proyecto de ficción nacido de la visión de un ejecutivo, o de un guionista, es su principal enemigo, pues resulta difícil abstraerse de esos planes casi estalinistas de Marvel para dominar Hollywood al ver algunas de las referencias al Capitán América o a la batalla final de "Los Vengadores" que salpican los capítulos aquí y allá.

Además, aunque Joss Whedon no esté supervisando su marcha (en manos de su hermano Jed y su cuñada, Maurissa Tancharoen), sí comparte con las series creadas por él el hecho de que se pasa los primeros episodios conociendo a los personajes y a los actores, probando las cosas que cree que van a funcionar, hasta que en el quinto y en el sexto parece que empezamos a ver una ligera mejoría con respecto a los capítulos iniciales. Esa mejoría viene dada, principalmente, porque los guionistas se apartan un poco de Skye, que era el centro de todo, y comienzan a dedicarle algo más de atención a Fitz-Simmons, a May y a Coulson. Éste, sobre todo, debería ser más claramente el foco de atención de "SHIELD", aunque sólo sea por su conexión con el universo cinematográfico de Marvel y por ese misterio que rodea a su resurrección, pero en el arranque de la serie, era Skye y su labor de topo de la Marea Creciente la que se llevaba los mejores minutos.

Y Skye puede ser divertida en su interacción con los demás, pero no es especialmente interesante, por mucho secreto familiar con la identidad de sus padres que haya. "SHIELD" necesitaba ir dándole más matices a Fitz y Simmons más allá de ser los frikis que ponen el alivio cómico, algo que consigue en la recta final de "FZZT". Algunas críticas estadounidenses decían que esa carrera para salvar la vida de Simmons nos permitía, por fin, verlos como personas y hacernos una idea mejor del vínculo que los une (dan la sensación de ser una especie de versión desdoblada de Hermione Granger), y también se toman ciertas molestias en desarrollar a Coulson más allá del "mira, es el tipo de los Vengadores" del principio. Su conversación con el bombero sobre lo que se siente al morir y, especialmente, la que mantiene al final con May apuntan al buen camino para la serie, pues puede ayudar a caracterizar mejor a dos personajes que, hasta ahora, ni siquiera llegaban a ser estereotipos.

Además, que de pronto se insinúe que May también pudo morir y ser resucitada, como le ocurrió a Coulson, le confiere algo más de interés. Ward y Skye son todavía bastante genéricos y, la verdad, tampoco pasa nada sí se queedan así. Pero en Fitz-Simmons, May y Coulson hay potencial para que "Agents of SHIELD" dé un salto adelante. Tienen toda una temporada de 22 episodios por delante para conseguirlo.
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