29 noviembre 2013

Cinco decepciones

Lo mejor del año, las revelaciones, los capítulos más apasionantes, las series más trepidantes, las mejores interpretaciones... Pero como indican también en En Terra de series, cuando se empieza a hacer resumen de lo que ha dado de sí el año seriéfilo, hay que acordarse también de las decepciones, de aquellos títulos que esperábamos con mucho interés y que no estuvieron a la altura de nuestras expectativas. Ahí se animan a ofrecer sus cinco decepciones de 2013, y aunque no lo hacen para lanzar un meme, cuesta no recoger el guante y ofrecer otras. Aunque, la verdad, con algunas es difícil no coincidir.

- "The Following": Ésta es de esas series que, muy probablemente, va a acabar en unas cuantas listas de este estilo, porque llegó a Fox en midseason con grandes expectativas que luego no se cumplieron. El piloto ya apuntaba a un corta-pega de todas las películas de psicópatas de los 90, y los siguientes capítulos no mejoraron la impresión. La audiencia en Estados Unidos, no obstante, fue bastante buena, así que veremos segunda temporada en enero.

- "Ray Donovan": Este estreno de Showtime se ha convertido últimamente en el epítome de la fatiga y saturación de antihéroes en las series de cable, sobre todo. Su protagonista es un fixer, un tipo duro que se dedica a arreglar los desaguisados (y encontronazos con la ley) de los ricos y famosos de Los Ángeles, mientras lidia con sus traumas personales por culpa del mafioso que tiene por padre. Quienes siguieron con su primera temporada hasta el final dicen que mejora, pero tener un antihéroe como protagonista no te garantiza automáticamente ser buena.

- "Revolution": Las series postapocalípticas han sido otra de las tendencias de los últimos años, y "Revolution" no es precisamente uno de sus mejores ejemplos. Mostraron algunas muestras de interés y de chispa a mitad de la temporada, pero nunca han conseguido que sus personajes acaben de funcionar, incluso aunque hayan cambiado el escenario y hayan apostado por las aventuras sin mayores misterios.

- "Under the dome": De esta adaptación de Stephen King se esperaba un entretenimiento veraniego que nos enganchara y, quizás con algo de suerte, cierto subtexto social que podía ser interesante sobre ese pueblo atrapado bajo una cúpula transparente. No ha sido el peor estreno de la temporada, pero tampoco ha sido especialmente atractivo. Tuvo un par de destellos de que la cosa podía dar un salto adelante que luego no se produjo, pero quizás la segunda entrega lime los defectos.

- "House of cards": Más que decepción, lo de la primera serie de producción propia de Netflix fue un problema de ajuste de expectativas. Con los nombres que tiene detrás (David Fincher y Kevin Spacey los primeros), se esperaba prácticamente "la gran serie de los últimos cinco años", y está claro que no lo es. No llega al nivel de decepción de "The newsroom", pero es cierto que, a veces, se le nota demasiado la aspiración por ser intensa y decir cosas importantes. Y eso que en realidad no está mal, y contiene cosas muy interesantes, pero las expectativas jugaban en su contra.
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