17 diciembre 2013

SHIELD en Starling City

La coincidencia en las parrillas de "Agents of SHIELD" y "Arrow" ha llevado a que ambas hayan sido comparadas constantemente, y no sólo por las estrategias de sinergias, dominios mundiales y demás ideas felices que se les ocurran en Marvel y DC (o Disney/ABC y Warner/CW). Es cierto que la primera no deja de referencias a los superhéroes encuadrados en los Vengadores, y hasta tuvo un capítulo que era algo así como una continuación de "Thor, el mundo oscuro", mientras la segunda está "robándole" villanos a Batman y sirviendo para presentar a Barry "The Flash" Allen antes de que éste tenga su serie propia, pero las comparaciones se están haciendo más en el nivel creativo, colocando "Arrow" como el estándar al que que "Agents of SHIELD" debería aspirar. No es una comparación muy justa, y no sólo porque la de The CW le lleva toda una temporada de ventaja a la de ABC, sino porque ambas están persiguiendo objetivos diferentes.

Entre las últimas entradas aparecidas en Estados Unidos al respecto figura ésta de Alan Sepinwall que, aunque está más centrada en la buena marcha de "Arrow" en su segunda temporada, aprovecha para lanzarle algún que otro recadito a "Agents of SHIELD", incluso aunque reconozca al final que las dos no están en el mismo punto como para poder compararlas con propiedad. Aunque la de The CW sí tenía una idea más clara cuando empezó de lo que quería contar y hacía dónde se dirigía, sus personajes tardaron unos cuantos capítulos en cuajar. De hecho, casi puede decirse que la serie no encontró su centro hasta que no se formó el trío de Oliver, Diggle y Felicity, cuya estupenda dinámica es una de las culpables de que estos nuevos capítulos hayan sido tan disfrutables. La presentación de Barry Allen, además, les ha servido para desvelar al gran villano de la temporada (uno que se veía venir hace tiempo) y para reforzar su condición de ser una de la series de network mejor dirigidas, en el sentido de aprovechar mejor los recursos a su disposición. Sus escenas de acción son, por lo general, muy efectivas y con ritmo.

Por contra, lo que se ha escrito en las últimas semanas (y meses) sobre "Agents of SHIELD" son esas famosas entradas sobre lo que deben hacer para "arreglarla". La serie ha ido perdiendo audiencia cada semana (aunque se recuperó notablemente en una semana en la que competía contra episodios repetidos en otras cadenas), y los fans no han dejado de criticar todas las cosas que no les gustan de la serie, y de proponer cómo debería ser. A veces, estos artículos se hacen desde el punto de vista de "esto no es lo que yo esperaba", y quienes se enrocan en esa posición es difícil que cambien de idea aunque la serie vaya limando esas cosas que no funcionaban, y también es verdad que un título tan dirigido desde el lado empresarial como "SHIELD" tenía que encontrarse con estas críticas. Sin embargo, mientras esta corriente iba detallando todos los errores de cada episodio, empezaba a surgir otra, muy lentamente, que reconocía que estaba comenzando a pillarle el truco a la serie y que la encontraba bastante entretenida.

Esa línea es la que sigue una entrada de TV Equals cuyo título ya es muy claro: "Cómo aprendí a dejar de preocuparme y a amar Marvel's Agents of SHIELD". Su autora era de las que no veían nada claro el rumbo de la serie cuando empezó pero que, con el tiempo y según seguía viéndola, se dio cuenta de que empezaban a interesarle algunos personajes y que hasta les tomaba cierto afecto a otros. En especial, el asentamiento de la relación entre Fitz y Simmons (y, probablemente, que sus dos actores, Iain de Caestecker y Elizabeth Henstridge, hayan ido sintiéndose más cómodos en sus papeles) y que nos hayan empezado a ofrecer vistazos a lo que hay bajo el hermético exterior de la agente May han contribuido a que el grupo de agentes comience a cuajar. También ha ayudado que, teniendo en cuenta que los casos de la semana no eran demasiado memorables, han ido introduciéndose en la trama serializada del Proyecto Ciempiés, que se conecta de algún modo con el pasado de Coulson.

"Arrow" es una serie muy comiquera (con una paleta de color verdosa muy característica), mientras "Agents of SHIELD" se encuadra más en la tradición whedonista de las familias heterodoxas, y la primera ha tenido, como hemos dicho, 24 capítulos de ventaja sobre la segunda para pulir defectos y potenciar la relación entre sus personajes. Están haciendo cosas diferentes, pero no es demasiado justo seguir comparándolas a estas alturas, incluso aunque sus respectivas productoras y cadenas las estén utilizando para expandir el mundo televisivo de las editoriales de cómics que poseen. "Arrow" ya está plenamente formada, mientras "Agents of SHIELD" parece ir encaminándose a ello en la segunda mitad de su primera temporada. Y las dos regresarán en enero con grandes cliffhangers que resolver, más en el caso del título de ABC.
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