30 diciembre 2013

Los Grantham van a Londres

ALERTA SPOILERS: Un año más, el especial de Navidad pone fin a la temporada de "Downton Abbey", en este caso, la cuarta. Si no sabéis qué es eso de "la temporada londinense", mejor no continuéis leyendo.

Está claro que el mejor especial navideño de los tres que ha hecho "Downton Abbey" hasta la fecha es el de la segunda temporada. El compromiso de Mary con Richard Carlisle y la posibilidad de que, por fin, éste se rompiera para que pudiera estar con el primo Matthew le dio a aquel capítulo un propósito detrás de todas sus escenas. El de la tercera parecía estar simplemente haciendo tiempo hasta el final, para mostrarnos la cruel muerte de Matthew muy poco después de ver nacer a su primer hijo, y en éste de la cuarta parece que Julian Fellowes ha optado simplemente por dejarse llevar y entretenernos. Sí, colea todavía el asunto de los hombres de Mary, como los llama su abuela, pero en realidad sólo importa mostrarnos la presentación en sociedad de Lady Rose y que pasemos una hora y media viendo cómo el hermano de Cora no acaba de adaptarse a esos ingleses de la alta sociedad con sus extrañas y rígidas normas, o como la señora Hughes "juega" con Carson para convencerlo de que el servicio pase su día libre en la playa.

Sí se avanza en dos frentes; por un lado, el asunto de Bates y el hombre que violó a Anna parece cerrado en cuanto Lady Mary quema el billete de tren que muestra que sí fue a Londres y, por el otro, Edith ya ha vuelto de su "viaje" por Suiza, donde entregó a su hija a una familia local y, ahora, se arrepiente profundamente de no tener ningún contacto futuro con ella. Es una mala idea traerla de vuelta a Inglaterra, y está claro que estallará todo en la quinta temporada. ¿Matarían a Gregson en Munich esos simpatizantes del incipiente nacionalsocialismo alemán? Hay que tener en cuenta que esta cuarta temporada transcurre en 1924, por lo que el fallido putsch, o golpe de estado, de la cervecería de Munich se había producido el año anterior, así que el plan de Gregson de irse a Alemania para poder divorciarse de su mujer no pudo llegar en peor momento. Pero mientras el bebé de Edith y los pretendientes de Mary seguirán dando qué hablar el año que viene, el resto del especial resultó muy divertido. Hasta toda esa trama casi de espías que monta Lord Robert para recuperar una carta comprometedora del Príncipe de Gales está contada con un deje irónico, de "vamos a pasar un buen rato" y poco más (que Bates sea también falsificador ya es demasiado).

¿Que podían haber aprovechado un poco más a Martha Levinson y su hijo? Sí. ¿Que Mary podría haberse decidido por uno de sus dos pretendientes, o rechazarlos definitivamente a ambos? También, pero esta especie de Juegos del Hambre que pueden montar Lord Gillingham y Mr. Blake puede resultar muy entretenida (siempre y cuando no sea la única trama que tenga Mary), y luego tenemos esa escena final en la que la señora Hughes convence a Carson de que se meta un poco más en el mar con ella. El ama de llaves y el mayordomo son dos de los personajes más entretenidos de ver juntos (tienen también sus propios shippers), y ha sido ciertamente entrañable que el capítulo se cierre con los dos, de la mano, en la playa.

P.D. podcastero: Y Yo disparé a JR cierra también el año con un especial, un resumen de lo que 2013 ha dado de sí en cuanto a series. Está estructurado en varios bloques temáticos, divididos por el comentario de cada una de las cinco series que más han dado qué hablar este año, y la duración se nos ha ido un poco de las manos. Pero bien lo valía, gracias sobre todo a vuestras aportaciones al programa.


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