02 enero 2007

La teoría del estancamiento


Entre las múltiples teorías que he leído sobre por qué "Perdidos" ha perdido el favor de cierto sector del público, había una realmente curiosa que creo que se ajusta bien a lo que puede estar sucediendo entre bastidores: El Estancamiento (The Stall, en inglés). Jeff Jensen, el lostie oficial de Entertainment Weekly, la explica diciendo que es la situación que se crea entre los guionistas de una serie que intenta narrar una historia continuada que tiene un final cuando estos guionistas no saben cuándo podrán contar ese final, o si podrán hacerlo. Uno de los creadores de la serie, Damon Lindelof, explicita esa sensación de estancamiento en esta entrevista, apuntando que, aunque ellos tuvieran un plan para contar toda la historia de "Perdidos" en cuatro temporadas, mientras la ABC quiera estirar la gallina de los huevos de oro no se puede hacer nada al respecto. Y ya sabemos que las cadenas pueden decidir que una serie se termina sin darle tiempo a terminar una temporada.

Así que, resumiendo, el Estancamiento sería esos momentos en los que el misterio central de una serie no avanza, o lo hace muy poco, y se van ofreciendo pequeñas dosis de información en medio de subtramas que muestran otros aspectos de los personajes. Gran parte de la segunda temporada de "Perdidos" se mantuvo en ese periodo, y los seis primeros capítulos de la tercera están también en stand by. Esto es un problema para todo el mundo; los espectadores se frustran porque no pasa nada y no se resuelven los interrogantes que se van planteando, y los guionistas tienen que decidir qué se puede contar y qué no para no matar la línea argumental antes de tiempo. Si supiéramos qué pasa en la isla en los próximos episodios, y la serie continuara aún un par de temporadas más, ¿quién la vería? No sería muy diferente de cualquier edición de "Supervivientes".

La resolución de las cuestiones principales sobre las que asienta una serie siempre es un momento muy delicado. Las que basan casi todo su atractivo en una pareja entre la que existe una evidente atracción, suelen despeñarse en el mismo momento en que esa atracción se resuelve. Ahí está "Luz de luna" como ejemplo. Por cierto, que esta cuestión es una de las que peor manejan las series españolas, que optan por relaciones culebroneras que tienen muy poco interés (Marcos y Eva en "Los Serrano", si bien no tiene salvación, se mire por donde se mire). Y las que tienen un misterio serial, o ese misterio dura una temporada (como en "24" o en "Murder One") o el camino está plagado de minas que te pueden estallar en la cara en cualquier momento. ¿Alguien vio "Twin Peaks" en cuanto se desveló quién mató a Laura Palmer? Pues eso.
Publicar un comentario