27 enero 2007

Un bote en medio de África

Esta noche, en La 2, ponen una de mis películas favoritas, "La reina de África", una historia de aventuras y amor ambientada en el África colonial en la Primera Guerra Mundial que significó el primer, y único, Oscar de uno de los actores más indisolublemente unidos al cine, Humphrey Bogart, y que aquí forma un dúo sensacional con Katharine Hepburn (que consiguió su quinta nominación al Oscar). Es uno de esos casos de grandes películas que no alcanzaron el reconocimiento que se merecían en los premios de la Academia de Hollywood. Consiguió dos candidaturas más, además de las de sus actores, en la ceremonia de 1952; al mejor director (John Huston) y al mejor guión adaptado, de una novela de C.S. Forester (el mismo que ideó las aventuras de Horatio Hornblower). Ese año, "La reina de África" era la cenicienta de una cosecha que incluía a "Un americano en París" (que fue la ganadora del Oscar a la mejor película), "Un tranvía llamado deseo" y "Un lugar en el sol", y quizás fue su ambientación aventurera lo que le impidió alcanzar más nominaciones. Sin embargo, qué queréis que os diga, de todas ellas, a mí me parece la mejor.
Ya hemos dicho que no es el único título que se vio ensombrecido por otros (a veces, peores) cuando llegaba la noche de los Oscars. "Matar a un ruiseñor" tenía 8 candidaturas en 1963, de las que logró tres premios, entre ellos, el de mejor actor para Gregory Peck (el único Oscar que se llevó en su vida, a pesar de llegar a estar nominado cinco veces). Aquel año había un monstruo llamado "Lawrence de Arabia", pero es difícil olvidar la lección de integridad de Gregory Peck y la manera en que su hija Scout va descubriendo el mundo. Además, aquí debutó en el cine Robert Duvall, con un personaje que después dio nombre a un grupo inglés, The Boo Radleys.


P.D.: Casi se me olvidaba. Al parecer, no es un recordatorio demasiado fiel de cómo fue el rodaje de "La reina de África", pero "Cazador blanco, corazón negro" es una interesante película de Clint Eastwood sobre él. Bueno, en realidad, se centra más en ese director obsesionado por cazar un elefante, creo recordar, más que en terminar la película.
Publicar un comentario