09 noviembre 2008

Domingo inconexo

1.- En España se hace poco cine de género, ya sea fantástico, de terror o policíaco. Es cierto que muchos directores noveles apuestan por obras de género para sus primeras películas, especialmente historias de terror, pero el cine negro sigue bastante ausente. Agustín Díaz Yanes empezó, precisamente, siguiendo ese camino con "Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto", y lo retoma en "Sólo quiero caminar", la película que convierte a Ariadna Gil en una tipa dura de pocas palabras, pero de acciones decididas, el papel de matón amargado y resignado sobre el que se han construido tantas obras del género. Es la historia de una venganza, retomando algunos personajes de la opera prima de Díaz Yanes y ubicada, también, en México, pero hay quien dice que ésta es más Scorsese que otra cosa. Puede ser. Sigue los dictados del género al no explicarnos qué mueve a cada personaje, sino mostrándonos sus acciones y dejándonos averiguar el resto. No es perfecta, pero es satisfactoria. Y logra dos mafiosos mexicanos que son de lo mejor de la película, incluso aunque el rollo jefe trastornado-mano derecha taciturna ya lo hemos visto mucho.

2.- "30 Rock" debe ser de las series que hace una mejor utilización de sus artistas invitados. No hay más que ver el capítulo de esta semana, con esa gran participación de Oprah Winfrey, pero es que todo el viaje de Liz a Chicago es de premio (Leia está de moda, ¿eh?). La semana que viene tienen a Jennifer Aniston y se atreven a titular el capítulo como "The one with the cast of Night Court", a la manera de como se titulaban los episodios de "Friends". Con sólo dos entregas de la tercera temporada, no han bajado el pistón y siguen torpedeando todo lo que se les pone por delante, desde problemas raciales y sociales a "vacas sagradas" de la televisión como Oprah (a la que Ana Rosa Quintana están tan desesperada por imitar). Además, los dilemas morales de Kenneth son realmente tronchantes.

3.- Por suerte, la serie de Tina Fey ha empezado mejor en cuanto a audiencias que otras series de la NBC, y esos ratings tan pobres están detrás de la temporada completa para "Life", que ha subido un poquito en su traslado del viernes al miércoles. Aunque hay cosas que no acaban de encajar, yo estoy pasándolo bien con esta segunda temporada, especialmente porque Damian Lewis es de los que hacen recomendable cualquier cosa. Me da la sensación de que a Reese están preparándola para recaer en la bebida (Tidwell, sus padres) y, de regalo, en este episodio tuvieron a Eugene Byrd, o lo que es lo mismo, Clark Edison, el único que podría hacerle sombra a Zack en el laboratorio del Jeffersonian.

4.- Efectivamente, como ya alguien ha comentado previamente, el final del noveno capítulo de "True blood" tenía que terminar pasando. Tengo nueva sospechosa detrás de las muertes de las adoradoras de los vampiros (empieza por A), incluso siendo demasiado evidente. Y sólo dos cosas más: Brian Buckner, uno de sus guionistas, también lo fue de "Friends" y "Joey", y he de decir que la banda sonora de Nathan Barr es realmente original. Barr se ha curtido componiendo la música de las películas de terror más variopintas, como "Hostel", y como ayudante de Hans Zimmer en "Mejor, imposible" y "El príncipe de Egipto".

Música de la semana: Ya que hemos hablado de "Life", vamos a quedarnos con el grupo que suena al final del capítulo, The Magic Numbers, un grupo bastante particular que hace canciones como "Forever lost".
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