29 diciembre 2008

Revértigo

Los chicos de "Cómo conocí a vuestra madre" lanzaron en la tercera temporada la expresión "revertigo", que hace referencia a una peculiar regresión que sufren algunas personas cuando se encuentran con alguien que fue importante para ellos en el pasado. En el capítulo en cuestión, "Sandcastles in the sand", Robin y Lilly se encontraban con un exnovio y una amiga del instituto, respectivamente, y se comportaban con ellos del mismo modo en que lo hacían 15 años atrás, cuando los veían a menudo. Viendo los proyectos de películas y series que Hollywood tiene en cartera para el año que viene, el revértigo, o la sensación de estar viviendo un fallo en Matrix, es todavía más acusado.

Se puede achacar esta virulenta fiebre por los remakes y las secuelas a la consabida falta de ideas de los grandes estudios, que viven preocupados sólo por conseguir el blockbuster del primer fin de semana. Cualquier película que no sea número 1 el mismo viernes de su estreno, se considera un fracaso (así luego la gente se sorprende de que "Mamma mia!", que ni siquiera está entre las 10 cintas con mayor recaudación en su primer fin de semana en EE.UU., haya sido uno de los éxitos de 2008, amenazando seriamente el reinado de "El caballero oscuro". Lo suyo ha sido más una carrera de fondo que un sprint), y títulos que antes formaban parte de la producción habitual de las majors, como la próxima "Revolutionary Road", los llevan sus divisiones "independientes" (la película de Sam Mendes está distribuida por Paramount Vantage), o tienen que financiarse de manera externa a los grandes estudios. Éstos, asustados desde hace ya bastante tiempo por las redes P2P y las diversas formas de entretenimiento multimedia en casa, no quieren arriesgar y prefieren ir sobre seguro, sobre cosas que ellos creen que van a funcionar sí o sí. Así es como se opta por las nuevas versiones de éxitos pasados (ya le ha llegado el turno a las películas de los 80, y a las cintas de ciencia ficción de serie B de los 50) o por terceras, cuartas y quintas partes, o por la clásica vía de la adaptación de libros, obras de teatro o cómics muy reconocidos (en ese último frente, sin embargo, las ideas están bastante agotadas en lo que a superhéroes se refiere. Deben quedar pocos sin explotar en el catálogo de Marvel).

En el sector televisivo, parece haberse perdido la inercia de la cosecha del otoño de 2004. Excepto en los canales por cable, que están viviendo su propia primavera de la ficción, las cadenas estadounidenses se han embarcado alegremente en los remakes (y no en la línea de "Galáctica"), desde "Melrose Place" a "V", adentrándose aún más por el camino tomado por "La mujer biónica", "El coche fantástico" o todas las nuevas versiones de series inglesas (e israelíes, como "En terapia") que se encargan en la temporada de pilotos. Cualquier cosa un poquito original tiene bastante complicado salir adelante (la cancelación de "Pushing daisies", por mucho que haya quienes no la soportan, confirma aun más esa tendencia), así que se ha vuelto a los procedimentales, que llevan una década funcionando bien, como receta para intentar mantener a la audiencia. Pero ésta hace tiempo que abandonó el barco.
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