23 diciembre 2008

Los efectos de la erosión

Es muy difícil mantener el nivel de una serie a lo largo de varias temporadas, a veces incluso cuesta no sufrir un bajón en la segunda. Puede haber muchas razones por las que lo que empieza bien en la primera temporada se estropea más adelante, desde unos guionistas descuidados, a unos actores sin interés a una alineación planetaria que rompe la buena marcha de la serie en cualquiera de sus facetas. Si pasas de la segunda temporada y entras en la tercera con expectativas de aguantar unas cuantas más, es muy probable que, en algún momento, atravieses un bache, un bache que puede ser sólo una anécdota y que puede servirte para remontar, o que puede hacerte saltar el tiburón.

A veces, el declive se inicia porque el creador de la serie se marcha, como le pasó a "El ala oeste de la Casa Blanca" a partir de la cuarta temporada; sin embargo, a "Perdidos" le vino estupendamente que J.J. Abrams se fuera, porque es en manos del dúo Carlton Cuse-Damon Lindelof cuando la serie ha mejorado de verdad después de una segunda temporada dubitativa. Otras series siguen penando por la parrilla cuando, a todas luces, deberían haber terminado, lo que ocurrió con "Expediente X" a partir de la sexta temporada, y aunque luego tuvo capítulos con un gran nivel, "Buffy, la cazavampiros" estuvo a punto de finalizar en la quinta entrega, y hay quien cree que UPN nunca debió repescarla (esto es muy discutible, porque si no lo hubiera hecho, no hubiéramos tenido "Once more, with feeling").

"Prison Break" ha durado dos temporadas más de las que debía y, de hecho, sus creadores reconocieron hace tiempo que, en un principio, estaba pensada sólo para 44 episodios. Ya a la mitad de la segunda temporada era demasiado evidente que la idea no daba más de sí. "Galáctica", por su parte, ha sufrido baches cuando sus creadores han intentado incluir episodios más autoconclusivos, y se han dedicado a mostrar otros aspectos de la vida de la flota. Como la serie está en constante evolución, algunos de esos cambios tampoco funcionan muy bien (véase el tramo intermedio de la tercera temporada), pero suelen arreglárselas para rectificar.

El tiempo, el paso de las temporadas erosionan a la fuerza la serie, y mucho más si el concepto está perfectamente logrado desde el primer capítulo. Será raro que "Cómo conocí a vuestra madre" vuelva a alcanzar el nivel de la segunda temporada, porque lo que logró ahí lo han alcanzado pocas telecomedias recientes, y hay curiosidad por ver si "Daños y perjuicios" es capaz de mantener el nivel de su primera entrega. Por supuesto, a lo largo de sus 15 temporadas, "Urgencias" las ha visto de todos colores, incluyendo un inesperado renacimiento en cuanto a audiencias en las dos últimas, y algo similar les pasó a comedias tan longevas como "Friends", Frasier" y "Seinfeld" (similar en cuanto a sufrir baches y recuperarse de ellos).

Los críticos suelen decir que las cuartas temporadas son el momento más delicado para las series más longevas, y creo que no les falta su parte de razón. En "Cómo conocí a vuestra madre", las tramas de Ted están siendo más sosas que de costumbre (aunque las compensan con la genialidad de Robin); en "House", la idea de sustituir al equipo de diagnóstico terminó siendo un lastre, aunque acabaran por todo lo alto; "Perdidos" no ha notado ningún bajón, sino que se ha encaminado con seguridad hacia su final, como "Galáctica"... Hay más, pero os las dejo a vosotros.
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