15 marzo 2009

Nunca es para siempre

En el reportaje que la revista "TV Guide" dedica al final de "Galáctica", Ron Moore explica sus razones para terminar la serie en la cuarta temporada, y no concederle un par de ellas más. Dice que su experiencia en "Star Trek: La nueva generación" le hizo ver que mantener una serie durante demasiado tiempo sólo trae complicaciones. Recuerda que en la séptima y última temporada estaban todos agotados creativamente, sacándose de la manga historias que se sostenían con alfileres, por lo que le dieron a la serie un final que no se merecía. En muchos sentidos, "Galáctica" ha significado para Moore una manera de hacer cosas que en "Star Trek" no podía llevar a cabo, y una de ellas ha sido terminar la serie antes de que se les acabe la inspiración.

Damon Lindelof también expresó algo similar cuando consiguieron que la ABC fijara una fecha para el final de "Perdidos", aunque él puso como ejemplo "Expediente X" y su sensación de que duró dos temporadas más de lo debido. De hecho, y si mi memoria no falla, la séptima iba a ser la última, aprovechando que David Duchovny abandonaba el barco, y Chris Carter obró en consecuencia cerrando por fin la trama de la abducción de Samantha Mulder y algún que otro hilo suelto, y haciendo que Mulder y Scully consumaran de una puñetera vez su relación. Pero Fox no estaba lista para dejar escapar la serie, y así se llegó a una novena campaña y a un capítulo final que deja una sensación realmente extraña, y no sólo porque se deje un cabo fundamental por atar. Casi viene a ser la misma que produce ver a Verónica caminando sola bajo la lluvia al final de "Verónica Mars", y eso que fue cancelada.

Las telecomedias pueden permitirse finales más optimistas que el de "Los Soprano", o el de "The Wire" (me da miedo llegar a ése). Aunque del último tramo de "Frasier", lo que yo más recuerdo no es tanto su último capítulo, como el momento en el que Daphne descubre por fin que Niles ha mantenido en secreto durante años que está enamorado de ella. Nunca le cuentes a Frasier nada susceptible de que a él se le escape mientras le dan un masaje. Pero es que esa serie duró la friolera de 11 temporadas, sólo una más que "Friends", y unas cuatro menos que "Urgencias", de la que hace mucho que yo no veo ningún episodio, pero por los viejos tiempos voy a ver los últimos episodios, sobre todo si hacen recordatorios a algunas de sus primeras temporadas como el del último regreso del doctor Carter al County General (¿Os acordáis de Lucy?).

No es sencillo acabar una serie. Hay que dar un cierre a las historias de tus personajes, y no sólo a la trama principal, y no todo el mundo empieza una serie con el final ya en la cabeza, como hizo J. Michael Straczinsky con "Babylon 5". Si es corta, es más fácil. La "Life on Mars" original son 16 episodios, y la cierran de una manera definitiva que, en su momento, generó cierta controversia, pero que yo creo que no deja lugar a dudas sobre lo que le pasaba a Sam Tyler. También el repaso histórico de "Black Adder" llega a un final definitivo, y agridulce, en cuanto llegamos a la Primera Guerra Mundial, después de cuatro cortas temporadas.

¿Cómo acabarán "CSI" cuando llegue el momento? ¿Tendrá el final de "Perdidos" la misma sensación que está dejando el de "Galáctica", teniendo en cuenta que son los personajes los que mueven las dos? ¿Arrasará una bomba todo el Seattle Grace para darle carpetazo a "Anatomía de Grey"? ¿Terminará "House" con House y Cuddy dándose una oportunidad? ¿O con House sufriendo una sobredosis definitiva de lo que tome en ese momento para calmar el dolor? ¿De verdad conoceremos a la Madre antes del final de "Cómo conocí a vuestra madre"? ¿Será posible imaginarse una parrilla televisiva sin "Los Simpson"?

Música de la semana: Por poco no me he quedado con la versión de Nat "King" Cole (y su español particular) de "Aquellos ojos verdes", bolero que ambienta los nuevos anuncios de El Corte Inglés, que sonaba insistentemente en "Deseando amar" y que Cuatro utilizó en una de sus primeras cortinillas (aquélla del carlino que se quedaba mirando fijamente la cámara). Pero su lugar lo va a ocupar "Stuck to you", una pegadiza canción de Nikka Costa que cierra el episodio de esta semana de "Bones". Y con un vídeo en el que ella parece Janis Joplin.
Publicar un comentario