24 septiembre 2009

El futuro según Schrödinger

El otro día vi por televisión un anuncio de "Next", una película protagonizada por Nicolas Cage sobre un cuento de Phillip K. Dick en el que su personaje principal tiene visiones que le permiten ver dos minutos en el futuro. El trailer no diferenciaba la película de cualquier otra de acción de las que últimamente hacen Cage y su colección de peluquines, pero había una frase en él que me llamó mucho la atención: sólo con ver el futuro, ya estás cambiándolo. ¿Schrödinger y sus teorías sobre la mecánica cuántica en una película de Hollywood? El físico austríaco estableció, en su famoso experimento del gato que está a la vez vivo y muerto, que un observador que estudie un sistema, por el mero hecho de observarlo, ya está introduciendo en él una variable, un cambio. Es un desarrollo muy interesante de cualquier historia que implique visiones del futuro porque quiere decir que eso que has visto ya no va a pasar así, simplemente porque lo has visto (interesante pero un poco lío, ¿eh?).

Con el estreno de la inevitable "FlashForward", los críticos estadounidenses han vuelto a poner de relieve uno de los temas que tocan tanto "Perdidos" como "Galáctica", y que no es otro que el del destino y el libre albedrío (la predestinación es una creencia muy calvinista). En "Perdidos", además, tenemos a Desmond, que tiene breves visiones del futuro más inmediato, mientras que en "FlashForward" están las que ven todos los habitantes de la Tierra durante los dos minutos en los que se desmayan a la vez. En ambos casos, los "visionarios" se enfrentan al dilema de no hacer nada, porque ya has visto lo que va a pasar y nada de lo que tú hagas lo cambiará, o actuar para evitar que eso que has visto ocurra. Es un clásico de la ciencia ficción que está visto que nunca pasa de moda.

Si introducimos la variación propuesta en el trailer de "Next" (no he visto la película, así que no sé si desarrollan de verdad esa idea), de repente se abre todo un mundo de posibilidades. Acabamos con algo más parecido a los sueños de Allison DuBois en "Medium". No es que cambien sólo porque ella los ve, sino que ella nunca sueña la historia completa. Sólo recibe fragmentos, fogonazos, piezas inconexas que ella debe interpretar. Por eso, Allison muchas veces se equivoca (si no, resolverían los misterios antes de los títulos de crédito). Con un futuro que cambia por el mero hecho de verlo, entra en juego una incertidumbre que lleva a que tus acciones estén menos dirigidas, a que tengas que vigilar más el curso de los acontecimientos para ver dónde pueden desembocar. Tampoco hay que desmerecer las obras que van por el otro lado, pero ésas funcionan mejor cuando se apuntan al existencialismo. Y eso resulta un poco deprimente.
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