13 septiembre 2009

La luz de los secretos

¿Qué pasa si cruzamos "Twin Peaks" con las series policíacas inglesas y las historias de Patricia Highsmith? Que tenemos algo muy parecido al piloto de "Durham County", una serie canadiense muy breve ambientada en un pueblo dominado por un bosque de torres de alta tensión y de chimeneas de centrales eléctricas. La producción tuvo dos temporadas a la inglesa, de seis episodios cada una, la primera emitida en 2007 y la segunda, este pasado verano. Con el estreno de esos seis capítulos iniciales en Estados Unidos, en el canal por cable Ion, ha adquirido cierta relevancia por la blogosfera, siempre ávida de nuevas cosas qué ver. En este caso, "Durham County" es peculiar porque, en lugar de buscar referentes al sur de la frontera de Canadá, los ha buscado al otro lado del Atlántico, en casi cualquier autor de novela negra del norte de Europa que queráis escoger.

Aunque tenemos un detective de homicidios como figura central, Mike Sweeney, el enfoque es más amplio. Todos en la ciudad guardan secretos y frustraciones cuyo escape a su control puede generar el caos, incluido Sweeney, y en el piloto apenas tenemos una presentación de gran parte de esos secretos y, sobre todo, la construcción de una atmósfera realmente malsana y opresiva (este año, justo ha sido "Red riding", una miniserie inglesa, la que mejor ha logrado una sensación semejante). Eso es lo que importa, el retrato de todos esos personajes vigilados por las torres de alta tensión, porque del crimen que abre la serie conocemos al autor desde el principio, y vamos a ir viéndolo perder el control progresivamente. Todo se mueve más por el estudio del por qué que por la averiguación del quién.

Y es mejor no decir nada más. Como suele ocurrir cuando se habla de alguna serie, o se recomienda, sin darnos cuenta contamos demasiadas cosas, cosas cuya gracia está en descubrirlas por uno mismo (como cierta nota diferenciadora de la familia de Sweeney). Baste con decir aquí que, por lo visto en el piloto, "Durham County" apunta a algo más que una mera serie de policías y, desde luego, no tiene nada que ver con las que se están haciendo en Estados Unidos ahora. De hecho, incluso series criminales inglesas más convencionales, como "Testigo mudo", se diferencian de las estadounidenses por esa atmósfera áspera y sobria. Las que mejor la consiguen son las que no nos dan la mano para guiarnos por todos esos secretos y mentiras, sino las que sueltan en medio del embrollo y dejan que vayamos encontrando solos el camino para salir del laberinto. Veremos si "Durham County" mantiene el pulso.

Música de la semana: Como la nueva temporada ya está aquí, muchas cadenas han hecho promociones más o menos curiosas de algunos de sus grandes estrenos. Lo curioso es que Fox lo ha hecho de "Bones", que se ha hecho mayor en ese aspecto para la cadena. Pero, lógicamente, sabiendo cómo son en esa serie, no podía ser una promoción normal, así que se han marcado un videoclip realmente simpático que gana puntos por utilizar de banda sonora "Dead man's party", de Oingo Boingo, que sonaba en la comedia ochentera "Regreso a la escuela", con un imberbe Robert Downey Jr. (y que en parte es como el vídeo original de esa canción). Oingo Boingo fue, a principios de los 80, un grupo que se ganó el reconocimiento participando en un montón de películas, y adaptando para los yanquis la New Wave y el ska que se hacían en el Reino Unido. Lo mejor es que su vocalista era Danny Elfman, que luego se dedicaría a componer bandas sonoras, y como curiosidad, algunos de los miembros del grupo participaron en la grabación de la banda sonora de la serie "Galáctica" (la de 2003, y han dado varios conciertos de Halloween con Bear McCreary homenajeando a Oingo Boingo). Por estos lares, el grupo a lo mejor nos suena por "Weird science", la sintonía de la serie "Una chica explosiva" (que primero fue una película del recientemente fallecido John Hughes).
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