19 septiembre 2009

El poder del fandom

Más de una vez se ha comentado y discutido hasta qué punto tienen los fans poder sobre una serie; no ya para influenciar a sus responsables en llevarla por una o por otra dirección, sino simplemente para presionar a la cadena para mantenerla en antena. La respuesta a esa cuestión es relativa. Si los fans se dejan dinero comprando los packs de DVDs, o adquiriendo los capítulos sueltos en iTunes, la cadena puede replantearse la situación. Así se salvaron de la quema "Padre de familia" y "The Office", por ejemplo. Fox le concedió la gracia de una segunda temporada a "Dollhouse", en parte, por los buenos datos de reserva del DVD de los primeros episodios (y porque Whedon se ha comprometido a reducir su presupuesto), y las ventas del DVD ayudaron mucho a que el propio Whedon consiguiera el OK del estudio para rodar "Serenity" y poder darle un cierto cierre a "Firefly".

Sin embargo, cuando los fans se han movilizado sin un potencial monetario detrás, el tema no ha sido tan sencillo. Una de las campañas más espectaculares seguramente fue la que intentó que "Everwood" sobreviviera a la fusión entre The WB y UPN, y que llevó a sus seguidores a montar una noria en las afueras del estudio. No tuvo éxito. Los fans de "Chuck" consiguieron el apoyo de muchos críticos de televisión, que no dejaron de pedir a la NBC, por activa y por pasiva, una tercera temporada de la serie. La cadena no se decidió hasta que Subway no puso sobre la mesa un contrato de patrocinio, y hasta que no se dieron ciertas circunstancias en las negociaciones de la NBC con Warner sobre la situación de otras series. El rechazo a "Legally mad" parece que provocó una onda expansiba que afectó a media parrilla de la cadena.

Las movilizaciones de fans que logran su objetivo luego llevan a plantearse la cuestión de si no tendremos que ser más cuidadosos con lo que deseamos. La CBS canceló "Jericho" tras una única temporada (poco interesante, a mi parecer) en la que fue perdiendo audiencia progresivamente desde su estreno. No obstante, los hinchas se dedicaron, con encomiable tenacidad, a enviar cacahuetes a la cadena para intentar convencerla de que merecía la pena concederle una segunda entrega. La CBS accedió, sorprendentemente, porque unos cuantos platós estaban a punto de ser desmantelados y medio reparto estaba desperdigado por ahí. Sin embargo, la resurrección de "Jericho" cosechó los mismos pobres datos de audiencia que la primera temporada, así que aurrevoir.

El fandom puede organizar mucho jaleo por Internet y hacer mucho ruido, pero a veces olvidamos que no somos tantos con respecto al resto de la audiencia total de televisión. Y que la televisión es un negocio, y unas cuantas toneladas de cacahuetes no tienen porqué convertirse en millones de dólares que convenzan a un canal de merece la pena mantener en antena una serie minoritaria.
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