20 septiembre 2009

Entre muertos y universitarios

Esta semana han empezado, con cuentagotas, los regresos de series a las parrillas estadounidenses, como un pequeño aperitivo de la avalancha que nos espera a partir de mañana. Con sólo un episodio es muy difícil hacerse una idea del camino que van a seguir las nuevas temporadas, o los nuevos estrenos, así que lo más que se puede intentar es ofrecer unas pocas impresiones, con spoilers, eso sí. Así estamos ya todos avisados.

1.- Todo el jaleo alrededor del final de la cuarta temporada de "Bones" no se ha apaciguado durante el verano, como era de esperar. Los escépticos respecto a ese "sueño" de Booth en su coma, mezcla del libro que Brennan está escribiendo, seguramente no verán con agrado el derrotero que toma la historia en el principio de la quinta temporada, pero a mí me da la sensación que, efectivamente, la relación entre Booth y Brennan cambiará al final de esta entrega de episodios. No sé si para bien o para mal, pero apostaría la colección de bichos del despacho de Grissom a que así va a ser. Aunque le digan a Booth que su "enamoramiento" de Huesos puede ser un mero daño colateral de su coma, está muy claro que no puedes soltar la bomba y luego hacer como si no fuera contigo. Por lo demás, el capítulo fue entretenido, con una Cindy Lauper en su papel, una esperadísima aparición de Patricia Belcher (que también he visto en "Community") y la sensación de reencontrarte con una panda de tarados que se lo pasan bien entre ellos y con los que se pasa un buen rato. A mí me sirve.

2.- Hay curiosidad por ver cómo le funcionará a Fox ese combo del jueves por la noche que forman "Bones" y "Fringe". Con ésta, la expectación está en ver cómo continuarán la trama que abrieron en el final de su primera temporada, y me alegra que ver que no sólo no abandonan la sombra de "Expediente X", sino que hasta tienen a su propio cazador de recompensas alienígena y mutante, y lanzaron dos estupendos guiños a la serie de Chris Carter (este easter egg y una mención a la "antigua denominación X" en un comité del Senado también muy del estilo de los que Mulder y Scully tenían que hacer frente). Desde luego, hay guerra entre las dos dimensiones, y Olivia parecer ser la única que puede pararla, o inclinar balanza de nuestro lado. Walter Bishop, por su parte, no hace más que agrandar su figura. Ahora, muchas de sus excentricidades hacia Peter no son más que sus intentos por hacer que ese hijo que trajo de la otra dimensión sea como el que perdió. ¿Cuánto tardará Peter en averiguarlo?

3.- La NBC ha añadido a su parrilla de comedias de los jueves "Community", una historia ambientada en un "community college", que creo que es algo así como un centro universitario público de titulaciones técnicas y diplomaturas, al que acude gente que no terminó los estudios, o que quieren sacarse un título a una cierta edad. Ahí debe volver Jeff Winger después de que se descubriera que su título de Derecho es falso, y ahí se encuentra con un grupo de estudiantes de lo más variopinto. El piloto no es suficiente prueba de si puede ser una comedia a la altura de sus compañeras de programación, pero puede prometer. Abed parece un trasunto del Sheldon de "The Big Bang theory", menos friki, y está la curiosidad de un recuperado Chevy Chase haciendo de las suyas. Joel McHale, su protagonista, da bien el tipo de caradura, y es además presentador de "The Soup", un programa muy corrosivo sobre los reality shows y la cultura de los famosos.

4.- Esta noche, HBO estrena "Bored to death", una comedia sobre un escritor en horas bajas que, después de que su novia lo deje e impulsado por sus lecturas de "Adiós, muñeca", pone un anuncio en Craigslist en el que ofrece sus servicios como detective privado. Junto a él tenemos a su mejor amigo, un escritor de cómics con problemas sentimentales, y su editor, un tipo que añora la juventud y la vida que cree que el escritor está viviendo. El protagonista es una especie de alter ego del novelista Jonathan Ames, un tipo bastante peculiar, y los dos secundarios (Zach Galifianakis y Ted Danson) tienen el potencial de asegurar buenos ratos, pero Jason Schwartzman me ha dejado un poco fría, como el resto del piloto. He leído por ahí que el segundo capítulo es mejor, pero no sé si le encontraré el truco a su sentido del humor.

5.- Ya no es un estreno, porque el piloto se vio en mayo, pero "Glee" está consolidándose como una fuente de diversión asegurada gracias a la gran Jane Lynch, cuya Sue Sylvester es, de largo, lo mejor de la función. Es cierto que la serie camina por una fina línea, siempre al borde del ridículo y de que la sátira se pase de la raya, pero de momento resulta entretenida, con algunos buenos hallazgos ("oleos las axilas, ése es el olor del fracaso") y unos números musicales que cumplen su función (y no suelen ir a lo obvio. ¿Quién pensaba que traerían de vuelta a Salt'n Pepa?). Será interesante ver su evolución, porque es bastante diferente del resto de propuestas en la tele en abierto estadounidense.

Música de la semana: Hablando de "Community", hay que darles puntos extra por colar varias menciones, y una cita de un diálogo, de "El club de los cinco", ese clásico teen de John Hughes, a quien está dedicado el piloto de la serie. Van tan lejos como terminar el capítulo con una versión de "Don't you forget about me", de Simple Minds, con la que se abría y se cerraba la película de Hughes. Ahora que ha vuelto "El día después", tampoco está de más recordar que, en su última etapa, utilizaba de sintonía otra canción de ese grupo, "Alive & kicking".
Publicar un comentario