25 septiembre 2009

El almacén de los juguetes rotos

ALERTA SPOILERS: No sé cuántos de vosotros habéis seguido "Warehouse 13", pero resulta difícil hablar sobre el final de su primera temporada sin soltar algún spoiler. Como cuál ha sido su cliffhanger final...

En Syfy están la mar de contentos porque "Warehouse 13", la serie con la que estrenaban su nueva denominación allá por el mes de julio, se ha convertido en la más vista de sus 17 años de historia, consiguiendo también unos buenos datos entre el público femenino que reafirman a los responsables del canal en que su idea de cambiar su estrategia de marca ha sido acertada. Lo cierto es que se ha situado, junto con "Eureka", entre las posesiones más preciadas de la cadena, y ha seguido en parte el manual de esa serie para terminar con un hecho más serio y que puede cambiarlo todo su primera temporada, 13 episodios que han ido dejando de lado progresivamente el esquema del "artefacto de la semana" para seguir una trama continuada sobre la venganza del ex agente del almacén, y antiguo compañero de Artie, James McPherson.

Éste es un villano bastante convincente. Como en las historias de superhéroes, es uno de los buenos que, un día, debe afrontar una decisión trágica que le lleva a ser expulsado del Almacén y a convertirse en un paria, si bien es un paria inteligente, resentido y con muchos recursos para vengarse de Artie, de la señora Frederic y esos misterios "regentes" que controlan la instalación. Tener un malo así siempre da puntos extra, así que no es de extrañar que lo que parece la consumación de su venganza cierre el último episodio de la primera temporada: Artie parece haber volado por los aires, entre y él y la traidora de Leena alejan a Claudia del Almacén y Bering y Lattimer se quedan solos para reconstruir desde las ruinas. Dudo mucho que se permitan el lujo de perder a Saul Rubinek, así que veremos qué truco se sacan la chistera para justificar su milagrosa salvación (¿regresaría la señora Frederic a tiempo?¿O lo haría Claudia?)

Excepto por los dos o tres últimos capítulos, "Warehouse 13" ha mantenido siempre el mismo tono ligero, de entretenimiento estival para pasar el rato. Se han dejado caer cositas aquí y allá de que trabajar en el Almacén acaba pasando factura, y tanbién se han insinuado las consecuencias nefastas que el uso de un artefacto puede tener para su propietario. Pero sólo se han tocado de pasada. Lo serio estaba reservado para la subtrama con McPherson, que seguro que será recurrente en la segunda temporada y hasta en la tercera, si mantienen el éxito que han cosechado este verano. Quizás hasta dén un salto cualitativo en los nuevos episodios. Pete y Myka ya funcionan como un equipo (y sin TSNR ni maniobras para intentar forzarla, como intentaron en la primera temporada de "Castle") y resultan entretenidos de ver, pero también es verdad que han cedido parte del protagonismo a Artie y a la señora Frederic. Al final, eran más unos secundarios resultones que otra cosa, que dan un paso atrás cuando la trama se pone seria (excepto en un par de ocasiones, como el capítulo del espejo de Lewis Carroll o el de la familia de Myka), y tal vez deberían recuperarlos como protagonistas para la nueva entrega.

Siendo una serie de verano cortada por el patrón de "Eureka", no vamos a pedirle que, de repente, se ponga a la altura de la oscura tercera temporada de "Torchwood", pero no estaría mal que tocara un poco más ese lado oscuro de los artefactos del Almacén, ese riesgo inherente que implica cualquier objeto con poder (el del fénix, por cierto, me ha recordado a "Pushing daisies" y el don con doble filo de Ned). También deberían rebajar un poco el tono en los intercambios más humorísticos entre Pete y Myka, pero da la sensación de que no van por mal camino, por lo menos paar hacernos pasar unos buenos ratos en las noches de verano.
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