26 septiembre 2009

Abogados y "videntes"

1.- ¿Qué hay de malo en que "The good wife" acabe derivando al drama legal? De hecho, puede ser un buen drama legal, de los que presentan casos interesantes, en los que los abogados tienen una vida que no resulta tan fácil separar del trabajo y en los que, por supuesto, hay un par de jueces de los de vitorear con los pompones del equipo de animadoras de Sue Sylvester. "Ally McBeal", "El abogado", "Raising the bar", creo que hasta "La ley de Los Ángeles" y una que vi hace mucho tiempo en La 2 (y que no sé si alguien más recuerda) que se llamaba "Dudas razonables", tenían todas un personaje recurrente en forma de juez que tenía los mejores one-liners y que robaba limpiamente el show siempre que aparecía en pantalla. En el caso de "The good wife" ha sido su señoría Richard Cuesta (tremendo David Paymer) el que ha puesto en su sitio a todo el mundo y el que ha hecho que el regreso de Alicia Florrick al trabajo, tras 15 años dedicada a cuidar de sus hijos y apoyar la carrera de su marido en la Fiscalía del Distrito, sea a la vez más fácil y todo un choque con la realidad.

La secuencia inicial de "The good wife", con la rueda de prensa en la que el marido de Alicia anuncia su dimisión por un escándalo político que mezcla prostitución y malversación de fondos (no muy diferente de los de Eliot Spitzer y otros políticos estadounidenses, incluyendo las infidelidades de Bill Clinton que casi le cuestan un impeachment bastante incomprensible fuera de EE.UU.), es un comienzo sencillo y muy eficaz, quizás uno de los mejor presentados de los estrenos de esta temporada, y también es el punto de inflexión en la vida de Alicia, que ahora debe tomar el timón y dejar de ser "la esposa de", aunque el escándalo de su marido la persigue a todas partes. Julianna Margulies puede perfectamente sostener toda la serie, tanto en el frente doméstico como en el laboral, donde sus compañeros de bufete aprovecharán la mínima oportunidad para tirársele a la yugular (sobre todo el personaje de Matt Czuchry). La serie puede convertirse en algo sólido derive hacia donde derive, porque apunta a unos personajes bien construidos e interesantes, como la investigadora, interpretada por una Archie Panjabi que entre "Oriente es Oriente", "Quiero ser como Beckham" y la "Life on Mars" original está por todas partes.

2.- Uno de los problemas que se le pueden encontrar al piloto de "FlashForward", y que señalan en "Tuned In", es que parte de un concepto interesante y tiene una trama con suficiente intriga para querer ver más capítulos, pero sus personajes, de momento, son bastante planos e intercambiables. Todo esto puede cambiar, claro, pero Poniewozik también apunta un dato interesante sobre todas esas series que la ABC ha intentado vender como "la nueva Perdidos" y que han fracasado estrepitosamente. Todas partían de una historia interesante (el día que se repite sin cesar en "Day break" o la invasión extraterrestre de "Invasión"), pero se enredaban en giros de guión muy aparentes perdiendo de vista que lo que enganchaba de "Perdidos" en el piloto, y en los primeros episodios, eran sus personajes. Enseguida te preguntabas qué habría hecho Kate, le tomabas cariño a Hurley y querías saber más de Locke, y gracias a eso, más adelante, "Perdidos" se permitió el lujo de los cliffhangers y las vueltas de tuerca locas en la trama.

"FlashForward" promete, aunque sea, un nivel de adicción potencial como el de la primera temporada de "Prison Break", en el que la trama te llevaba de un capítulo a otro sin pensarlo, pero vamos a necesitar (yo por lo menos) unos personajes un poco más interesantes. Por ahora, el misterio de qué significan todas esas visiones y qué las ha causado y la intriga por ver si el futuro está escrito o no pueden funcionar, y tengo curiosidad por ver cómo sigue todo. No puedo evitar acordarme de otra serie con un concepto interesante que luego se quedó por debajo de lo que prometía, como "Los 4.400" (o incluso "Kyle XY"), pero no es plan de ponernos negativos sólo con el piloto, aunque al accidente múltiple en el puente sólo le faltara el doctor Jack Shepard corriendo por ahí. El misterio central es atrayente y con unas implicaciones éticas interesantes. Hay que ver cómo se desarrolla para decidir si de verdad estamos ante una sucesora de "Perdidos" u otro quiero-y-no-puedo.
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