23 septiembre 2009

Somos novios

ALERTA SPOILERS: Chicos, la quinta temporada de "Cómo conocí a vuestra madre" ya está aquí. Como siempre, absteneos de seguir leyendo si no habéis visto el primer episodio, o caerá sobre vosotros un latigazo como los que daba Indiana Jones.

Hay tres cosas que nunca fallan en un capítulo de "Cómo conocí a vuestra madre": Lily en plan manipulador, Marshall en plan niño grande mejor niña, pero no tocaba esta vez) y Barney y Robin juntos haciendo las cosas que mejor saben hacer (además de mentir); inventarse normas estúpidas para no tener novia y sacar el ramalazo supercanadiense en un deporte tan poco femenino como el hockey sobre hielo. Carter Bays y Craig Thomas han decidido que esos dos personajes se lancen por el camino de Mónica y Chandler en "Friends" (con una Lily a lo Phoebe, cambiando aquel mítico "¡Mis ojos, mis ojos!" por un sonorísimo "Woooo"), por el de Sam y Diane en "Cheers", si queremos remontarnos a los clásicos más clásicos. Esa maniobra nos va a permitir ver mucho más a Robin, la gran "desconocida" de la serie, y la que se reveló en las dos últimas temporadas como una garantía de diversión a la altura (e incluso más) de Barney.

Después de pasarse toda la cuarta temporada dando vueltas alrededor del Robingate, la resolución de este primer episodio de la quinta promete baches y chistes varios a costa de las dudas y del miedo a perder su propia independencia de esos dos. Es muy probable que, cuando lleguemos al final, acaben más o menos establecidos como una pareja y vivan la "mentira" que le cuentan a Lily para que los deje tranquilos, y eso no tiene por qué ser malo. Lily y Marshall han tenido grandes momentos después de casados y, siguiendo con la comparación con "Friends", lo mismo ocurrió con Chandler y Mónica. Sólo hay que mantener el núcleo del personaje intacto (las neurosis de Mónica, por ejemplo), así que no hay de qué preocuparse. Que Barney y Robin se dediquen a estar juntos pero en realidad no estarlo puede convertirse en una de las mejores subtramas de esta temporada, si siguen compartiendo habanos y lanzando chistes sin parar.

Y Ted también va a seguir el librillo de los chicos del Central Perk y se convierte en un Ross que da clases de arquitectura (todos estos homenajes se entienden mejor al ver a Greg Malins, uno de los guionistas de "Friends", entre el equipo de "Cómo conocí a vuestra madre"). Dejó un momento a lo Indiana Jones estupendo con el sombrero y el látigo que le regala Marshall, y tengo curiosidad por ver cómo se comportará cuando Barney (o Robin) vayan a contarle sus problemas o sus dudas. Estamos en el camino de que esto sea algo realmente interesante.

P.D.: Sí, el título hace referencia a cierto bolerillo que Luis Miguel "asesinó" en su momento.
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