18 septiembre 2009

Casi famosos (XXI)

En el mundo anglosajón, esta sección ya sería mayor de edad para irse al pub y pedirse legalmente una pinta de Guinness. Pero es responsable y no va a irse de fiesta con sus amigotes, sino que va a presentar algunos de esos trabajitos anteriores a su momento de mayor fama con los que algunos actores pagaban el alquiler.

Gracias a que AgenTV está viéndose la "Melrose Place" original en las mañanas de Cuatro, tenemos a Néstor Carbonell en prácticamente su debut como actor (aparte de una aparición en, cómo no, "Ley y orden"), mucho antes de que el eyeliner de Richard Alpert nos obnubilara en "Perdidos". Sin embargo, Carbonell empezó a hacerse conocido bastante antes de que lo ficharan Carlton Cuse y Damon Lindelof, en una sitcom a medida de Brooke Shields que se llamaba "De repente, Susan". Por ahí andaban también la cañera Kathy Griffin y Judd Nelson, entre otros, y un joven actor llamado David Strickland, que parecía listo para el estrellato gracias a un papel en "Las fuerzas de la naturaleza" (una comedia romántica con Sandra Bullock y Ben Affleck), y cuyo suicidio sacudió los cimientos de la serie con fuerza.

Yo diría que fue Quentin Tarantino quien propulsó a Tim Roth a lo más alto, primero en "Reservoir dogs" y luego en "Pulp Fiction", y lo colocó en el camino que ha recorrido antes de protagonizar "Lie to me". Pero claro, tampoco había salido de nada, y en su haber anterior se cuenta "Rosencrantz y Guildenstern han muerto", una película de Tom Stoppard en la que éste adaptaba su propia obra de teatro, una revisión de "Hamlet" desde el punto de vista de dos personajes secundarios como esos dos. El que está al lado de Roth (que era Guildenstern), es Gary Oldman.

Los fans de Joss Whedon quizás recuerden el principio de "Serenity", donde asistimos a una clase en la que nos explican buena parte de la historia en la que se ambienta el universo de "Firefly". La maestra que da esa clase (ficticia) es Tamara Taylor, que tiene a sus espaldas un montón de series de televisión. Ya hizo de doctora en "City of Angels" y tuvo una aparición secundaria en "Cinco en familia", además de ser, claro, la madre de "Waaaalt" en "Perdidos". Eso fue antes de seguir el papel de divertido straight man en "Bones".

Con la muerte de Patrick Swayze, se ha recordado en muchos sitios "Norte y Sur", aquella miniserie de los 80 que seguía a Orry y George, dos amigos de West Point que acaban luchando en bandos opuestos cuando estalla la Guerra de Secesión. Tuvo tanto éxito que conoció dos continuaciones, "North and South Book II" y "Heaven and hell", en la que apareció por allí un jovencito Kyle Chandler. Sólo dos años más tarde, en 1996, le llegaría su ascenso a la fama con "Edición anterior". Para el reconocimiento crítico ha tenido que esperar a "Friday Night Lights".

Finalmente, he aquí el papel por el que más se recuerda en EE.UU. a Kristin Chenoweth es por Glinda, del musical "Wicked", que le valío ser nominada a un Tony. Ella e Idina Menzel fueron las que interpretaron primero a las dos protagonistas de esta vuelta de tuerca a "El mago de Oz".
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