27 junio 2010

Recuerda

ALERTA SPOILERS: Sí, es lo que toca. El 26 de junio de 2010 ya ha pasado, lo que quiere decir que la Pandorica se ha abierto y la quinta temporada de "Doctor Who" ha llegado a su fin.

Si pensábamos que Steven Moffat reduciría la escala de los finales de temporada de "Doctor Who", llevábamos parte de razón. Sí, es el destino del Universo y del continuo espacio-temporal lo que está en juego, pero todo está centrado, principalmente, en esos cuatro personajes: Amy, el Doctor, Rory y River Song, tan estupenda como siempre. Y, como ya es tradición, es Amy la que guarda la clave para salvar una vez más al Doctor. De modo similar a como lo hizo Martha al final de la tercera temporada, extendiendo el nombre del Doctor por todo el mundo para que pudieran recordarlo y llamarlo al final, el regreso de Once a nuestro tiempo sólo necesitaba que Amy desenterrara sus recuerdos de él y lo llamara. Caer en el olvido es el precio que tiene que pagar por evitar la completa destrucción del Universo y crear el "Big Bang 2".

Sin embargo, y como a Moffat le encantan los elementos serializados más que a Russell T. Davies, nos deja con una incógnita de cara a la sexta temporada: ¿Quién o qué manejaba el Tardis para que acabara explotando? ¿Y qué es ese silencio que el Doctor afirma que sigue ahí fuera? Por no hablar de la despedida misteriosa de River, cuya identidad sigue siendo una de las preguntas más persistentes de la nueva encarnación de la serie. Pero nos resuelven el tema de los dos Doctores que hemos visto de vez en cuando (uno con la pajarita roja, el otro con la pajarita azul), que no era más que el Doctor rebobinando su vida ante su inminente final, y el detalle de que la Pandorica encerrara la última esperanza de regenerar el Universo ha sido un punto (como la caja de Pandora).

Amy y Rory van a acompañar al Doctor en sus nuevas aventuras, un Doctor que se ha visto a veces más alienígena y menos humano que sus dos antecesores, pero ha conservado el mismo sentido de la diversión y la preocupación por sus acompañantes humanos. Es de esperar que los puzzles se mantengan, lo mismo que la peculiar relación entre Amy y el Doctor (el pobre Rory, alias Mr. Pond, está ahí un poco de prestado), y tengo curiosidad por ver cómo puede superarse Moffat. Esto ha sido más una toma de contacto, un rodaje para lanzarse a nuevas aventuras en la próxima temporada. Y si River Song, sigue por ahí, tampoco hará ningún daño.

Música de la semana: Me ha costado un poco reconocerla, porque los bailes del Doctor me distraían, pero en la boda suena de fondo "Crazy little thing called love", de Queen. Todos a levantar los brazos y a bailar como su nos estuvieran electrocutando.
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